Reunión con dirigentes de Confemin genera preocupación por el futuro de la formalización minera al convertir un tema técnico en político
TODO MINERÍA

La reciente reunión de casi tres horas entre el presidente José Balcázar y dirigentes de la minería informal en Palacio de Gobierno del Perú ha generado fuertes críticas en diversos sectores políticos y técnicos, que advierten un preocupante mensaje de respaldo a actividades extractivas que aún operan al margen de la formalidad.
Apenas dos semanas después de asumir el cargo, el mandatario recibió en la sede del Ejecutivo a representantes de la Confederación Nacional de Pequeños Mineros y Mineros Artesanales del Perú (Confemin), organización que agrupa a mineros artesanales e informales. El encuentro, realizado el martes por la noche, tuvo como eje central las demandas del sector relacionadas con el proceso de formalización y el futuro del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
El presidente de la república, José María Balcázar, refirió que la reunión es para escucharlos de primera mano y evaluar alternativas frente a los desafíos que enfrenta el sector.
El mandatario reafirmó –según nota de la PCM- la voluntad del Poder Ejecutivo de promover un marco de estabilidad jurídica y social que brinde mayor certeza y mejores condiciones a las familias que dependen de esta actividad, siempre a través del diálogo y con responsabilidad.
La reunión contó además con la presencia de los congresistas Guido Bellido y Víctor Cutipa, actual presidente de la Comisión de Energía y Minas del Congreso. Ambos legisladores llegaron al Parlamento en las filas del partido Perú Libre.

CUESTIONAMIENTOS POR EL MENSAJE POLÍTICO
El dirigente de Confemin, Máximo Franco Bequer, -según informó El Comercio- confirmó que durante la reunión planteó dos demandas concretas al presidente: reglamentar adecuadamente la reciente ampliación del Reinfo y derogar el Decreto Legislativo 1695, norma que, según el gremio, criminaliza la actividad de los mineros artesanales.
Sin embargo, especialistas consultados por analistas políticos consideran que el encuentro representa un error político en los primeros días de gestión del mandatario. Desde esta perspectiva, abrir las puertas de Palacio a dirigentes identificados con posiciones radicales del sector minero informal podría interpretarse como una señal de legitimación de actividades que generan serios cuestionamientos ambientales y legales.
El Perú enfrenta desde hace años un complejo problema de minería informal e ilegal, especialmente en regiones como Madre de Dios, Puno y Arequipa, donde esta actividad ha provocado impactos ambientales, conflictos sociales y pérdidas económicas para el Estado.
¿FORMALIZACIÓN MINERA?
El centro del debate gira en torno al futuro del Reinfo, mecanismo creado para formalizar progresivamente a los pequeños mineros. No obstante, su prolongada vigencia y constantes ampliaciones han sido cuestionadas por diversos sectores que consideran que el proceso se ha convertido en un instrumento que perpetúa la informalidad.
Críticos sostienen que, en lugar de fortalecer los mecanismos de control y formalización real, el Estado estaría cediendo ante presiones de grupos que buscan mantener un marco flexible para operar sin cumplir plenamente las normas ambientales y tributarias.
En ese contexto, la reunión en Palacio no solo abre un nuevo capítulo en la relación entre el gobierno y la minería artesanal, sino que también reaviva el debate sobre la capacidad del Estado para enfrentar uno de los problemas estructurales más complejos del sector minero peruano.
El analista en temas mineros Iván Arenas señaló, a El Comercio, que la imagen del encuentro podría ser utilizada por los mineros informales como un respaldo político del Gobierno. Según explicó, la fotografía con el mandatario puede convertirse en un discurso para afirmar que cuentan con apoyo oficial, lo que, a su juicio, “empodera” al sector.

Arenas sostuvo además que el proceso de formalización minera es un asunto técnico que debería ser abordado a través del Ministerio de Energía y Minas del Perú, y no mediante decisiones políticas desde la sede del Ejecutivo.
En la misma línea, el especialista en derecho ambiental César Ipenza advirtió que este tipo de reuniones refuerza a organizaciones que, según dijo, han presionado al Estado durante años para extender el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo).
Ipenza recordó que el proceso de formalización minera lleva más de dos décadas en el país y cuestionó que se continúen solicitando ampliaciones, señalando que el Reinfo ha terminado funcionando como una autorización temporal que permite operar sin cumplir plenamente las normas.
(Fotos: PCM)
