Fue resultado de un operativo donde además se incautó maquinaria pesada para la producción de oro en Bolivia.
La Armada Boliviana, la Policía Boliviana y la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) realizaron operativos en dos ríos cercanos al Parque Nacional Madidi. En esa acción militar se destruyeron 11 campamentos mineros utilizados como centros logísticos para la explotación de oro ilegal. Solo en un campamento se destruyó maquinaria y equipos y se incautó oro, un total valuado en 10 millones de dólares, entre equipos y producción.
En los otros ocho campamentos se destruyeron máquinas catalogadas en dos millones de dólares, también incluyendo el registro de producción. Según un reporte de la Armada Boliviana, al que Mongabay Latam tuvo acceso, los lugares de los operativos fueron en los ríos Quendeque y Beni. Ambos afluentes se encuentran en la zona norte del departamento de La Paz, en plena Amazonía boliviana. Además, se realizó otro operativo en el río Kaka, en proximidades a la comunidad de Mayaya.

El abogado Jaime Cuéllar, especializado en minería legal e ilegal, afirmó a Mongabay Latam que la minería ilegal en Bolivia dejó de ser un fenómeno local para convertirse en un nodo estratégico de crimen transnacional, donde la inversión y legitimación de capitales ilícitos a través de oro, mercurio y cooperativas parcialmente legales consolidan poder económico y erosionan la institucionalidad. A su vez, aplaudió las acciones que realiza la Armada Boliviana, pero aseguró que estas intervenciones deben ser más recurrentes y en muchas otras zonas de la Amazonía.
El operativo se da en un contexto de tensión con la cartera de Ambiente, que ha sido reducida desde la llegada del presidente Rodrigo Paz. El mandatario, además, no presentó un plan con medidas profundas contra la minería ilegal. Los pueblos indígenas y organizaciones ambientalistas han sido críticos del nuevo gobierno desde su llegada y temen que estos movimientos se traten de “golpes de efecto”.
Los campamentos eran centros logísticos que se dedicaban a la explotación aurífera ilegal, contaban con áreas destinadas a dormitorios, cocinas, talleres de herramientas y espacios de acopio de maquinaria liviana y pesada. El contralmirante Rocco Villazón, inspector general de la Armada Boliviana, informó a Mongabay Latam que durante los operativos se encontraron químicos que se utilizan para la extracción del oro, como mercurio y bórax.
“Se ha realizado un trabajo arduo y desmantelaron campamentos que estaban estratégicamente ubicados. La maquinaria pesada era de primer nivel. El resultado es una afectación a por 12 millones de dólares para la minería ilegal”, afirmó Villazón.
(Fuente: Mongabay Latam)
