Soleil Metals consolida un modelo integral que certifica el origen del oro y fortalece su operación con dos plantas en Caravelí
En un contexto donde la transparencia define el acceso a los mercados globales, Soleil Metals ha dado un paso decisivo al implementar en el Perú un modelo de trazabilidad integral que garantiza el origen ético del oro. La iniciativa permite seguir el recorrido del mineral desde su extracción hasta su exportación, asegurando su procedencia formal y su alineamiento con estándares exigidos por refinerías certificadas por la LBMA.
El sistema incorpora herramientas de última generación que elevan los niveles de control. Mediante algoritmos de inteligencia artificial y equipos de espectrometría, la empresa registra la “huella química” del mineral en dos puntos clave: en la boca de mina y al ingresar a planta. Esta tecnología permite identificar con precisión el origen del oro, incluso con coordenadas geográficas, garantizando que no proviene de actividades ilegales ni genera impactos ambientales indebidos.
CADENA DE VALOR
“Hoy el mercado internacional exige evidencia técnica del origen del oro. Nuestro sistema permite reconstruir toda la cadena de valor, desde la mina hasta la barra final”, afirmó Iván Salas, director de OCIM en Perú y CEO de Soleil Metals en la Primera Convención Nacional de Productividad y Políticas para la Minería a Pequeña Escala en Perú (Indumin)
A ello se suma el monitoreo satelital en tiempo real de los convoyes, lo que evita cualquier alteración del material durante su transporte. Este blindaje técnico responde a una demanda creciente por “oro responsable”, impulsada por mercados de lujo y entidades financieras internacionales que exigen certificaciones más allá del cumplimiento normativo local.
Actualmente, la compañía trabaja con una red de 220 mineros artesanales formalizados, procesando entre 6,000 y 6,500 toneladas mensuales de mineral, lo que evidencia un impacto directo en la formalización del sector.
DOS PLANTAS CLAVE EN CARAVELÍ
El soporte operativo del modelo se sustenta en dos plantas estratégicamente ubicadas en la provincia de Caravelí, Arequipa. La planta Victoria, con capacidad de 100 toneladas diarias, cuenta con un sistema integral que incluye chancado, molienda, lixiviación, desorción y fundición, además de infraestructura para almacenamiento y expansión futura.
Por su parte, la planta Yacari, con capacidad de 350 toneladas diarias, se ubica en el cinturón aurífero Nazca-Ocoña. Esta instalación moderna dispone de laboratorios metalúrgicos y químicos propios, optimizando la recuperación del oro bajo estándares técnicos de alta eficiencia.
“Este modelo no solo garantiza transparencia, también abre oportunidades para que la pequeña minería formal acceda a mercados más exigentes y mejores condiciones de financiamiento”, añadió Salas.
Con una capacidad combinada de 450 toneladas por día, Soleil Metals refuerza su posición como actor clave en la producción responsable de oro, promoviendo la formalización, la inclusión financiera y la sostenibilidad en la minería peruana.

