La región concentró 16,2% del capital minero nacional al primer semestre, con Tía María y Cerro Verde como principales motores.

Arequipa se consolidó como el principal destino de la inversión minera en el Perú durante el primer semestre de 2026, con US$535 millones ejecutados entre enero y junio, equivalentes al 16,2% del total nacional. El resultado, reportado por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM), representa un salto interanual de 91,4% y confirma el peso de la región en una cartera donde convergen grandes operaciones en producción y proyectos con capacidad de ampliar la oferta cuprífera del país. El mayor impulso provino de Southern Peru Copper Corporation con Tía María y de Sociedad Minera Cerro Verde.

TÍA MARÍA ACELERA EL CAPITAL EN AREQUIPA

El dato más relevante para Arequipa es que el incremento no responde únicamente al sostenimiento de las operaciones existentes. La ejecución de capital vinculada a Tía María, en la provincia de Islay, adquiere especial importancia por tratarse de uno de los proyectos cupríferos más esperados del sur peruano.

La mayor inversión de Southern Peru durante el periodo contribuyó directamente al salto regional, mientras Cerro Verde mantuvo un ritmo importante de desembolsos para fortalecer su operación en la provincia de Arequipa.

La combinación de ambos activos refuerza una característica particular de la región: una base minera consolidada capaz de sostener inversiones recurrentes y, simultáneamente, un proyecto de gran escala que puede modificar las perspectivas productivas futuras.

El desempeño también tiene una lectura económica. Una mayor ejecución minera moviliza contratistas, proveedores de bienes y servicios especializados, infraestructura y empleo asociado a las operaciones y proyectos, ampliando el impacto de la actividad más allá de las unidades mineras.

AREQUIPA ENCABEZA UN MAPA CONCENTRADO

El liderazgo arequipeño se produce en un escenario de fuerte competencia regional. Ica ocupó el segundo lugar con US$466 millones, equivalentes al 14,1% nacional, y registró un crecimiento de 101,4%. El resultado estuvo asociado principalmente a inversiones de Shougang Hierro Perú y Marcobre.

Moquegua alcanzó US$341 millones, con una participación de 10,3% y un crecimiento de 3,1%, mientras Áncash registró US$321 millones, equivalentes al 9,7%, con una expansión de 26,7% impulsada principalmente por Antamina.

En conjunto, las cuatro regiones concentraron 50,4% de la inversión minera nacional durante los primeros seis meses del año.

Para Arequipa, sin embargo, el resultado tiene una dimensión estratégica adicional. El salto de 91,4% demuestra que la región no solo mantiene su condición de potencia minera, sino que está captando nuevos flujos de capital en momentos en que el cobre adquiere mayor relevancia para la transición energética global.

La evolución de Tía María, junto con los desembolsos de Cerro Verde, será determinante para establecer si este liderazgo se mantiene durante el segundo semestre. Si la ejecución continúa al ritmo registrado hasta junio, Arequipa podría cerrar 2026 no solo como líder en inversión, sino como uno de los principales motores de expansión minera del país.

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