La demanda incluye 792 operadores de instalaciones mineras y 293 conductores de camiones pesados
La minería concentrará una parte decisiva de la nueva demanda laboral de Arequipa, con 1,234 puestos para operadores de instalaciones mineras y 440 para conductores de camiones pesados, según la Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) 2026 de la Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo (GRTPE), cuyos resultados destaca Catherine Rodríguez Torreblanca, gerente regional de Trabajo.
El reporte perfila además una demanda creciente de capacitación en seguridad, un dato clave para las empresas y para la formación técnica regional.
ESPACIO PARA OPERADORES Y CONDUCTORES
El mercado laboral arequipeño prevé 12,224 nuevos puestos de trabajo en 2026, entre empleos de necesidad continua y aquellos de carácter temporal o estacional. Del primer grupo se identifican 4,793 plazas, mientras que el segundo reúne 7,431. La diferencia revela que la generación de empleo tendrá un fuerte componente estacional, aunque la minería destaca particularmente en las posiciones de demanda continua.
En ese segmento, los operadores de instalaciones mineras encabezan la lista con 792 plazas, seguidos por conductores de camiones pesados, con 293, y técnicos en Ingeniería Mecánica, con 251. También aparecen operadores de maquinaria de tierras, con 200 puestos. Solo estas cuatro ocupaciones vinculadas directamente con operaciones y soporte minero suman 1,536 oportunidades, una señal de que la actividad extractiva seguirá requiriendo perfiles técnicos y operativos.
La demanda no desaparece en los empleos temporales. Allí se proyectan 442 puestos para operadores de instalaciones mineras y 147 para conductores de camiones pesados. Sumados ambos grupos, las dos ocupaciones representan 1,382 oportunidades laborales, reforzando el peso de la operación de equipos y transporte de carga dentro del mercado regional.
SEGURIDAD COMO REQUISITO DE EMPLEABILIDAD
La fotografía de la demanda también coloca a la formación en seguridad en el centro. “Normas y procedimientos de seguridad” registra 371 requerimientos de capacitación, seguida por “seguridad y salud ocupacional”, con 300, y “seguridad industrial”, con 242. En un mercado donde la minería aporta buena parte de los perfiles operativos de mayor demanda, la capacitación deja de ser un complemento y pasa a constituir una condición relevante para acceder y permanecer en faena.
El requerimiento específico de seguridad minera alcanza 159 plazas, mientras que seguridad en trabajos en altura suma 156 y normas de seguridad y tránsito, 154. El patrón es claro: las empresas demandan trabajadores capaces de operar equipos y, simultáneamente, cumplir protocolos destinados a reducir riesgos.
La demanda también abre oportunidades para institutos y centros de capacitación. Mecánica y Metalúrgica lidera las carreras profesionales técnicas requeridas, con 1,030 puestos, seguida por Gestión y Administración, con 684. Minería y Extracción registra 78, mientras Electricidad y Energía llega a 122.
Rodríguez Torreblanca señala estos resultados de la EDO 2026 como una referencia para orientar la oferta formativa hacia las necesidades reales del mercado. La encuesta muestra que la empleabilidad minera no dependerá únicamente de contar con una especialidad técnica: también exigirá responsabilidad, disposición para aprender y capacidad para resolver problemas, competencias que aparecen entre las más solicitadas por los empleadores.
Para Arequipa, el mensaje es directo. La expansión de oportunidades en minería se concentrará en trabajadores capaces de integrarse rápidamente a operaciones, conducir maquinaria pesada y desenvolverse bajo estándares estrictos de seguridad. La conexión entre empresas, formación técnica y capacitación especializada será, por tanto, determinante para convertir la demanda proyectada en empleo regional efectivo.
