La iniciativa produciría cobre y oro y generaría miles de empleos durante su construcción
El llamado del Ministerio de Energía y Minas (Minem) a acelerar los proyectos mineros coloca a Zafranal nuevamente en el centro de la agenda de inversiones de Arequipa. Guillermo Shinno, representante del sector, señaló durante el lanzamiento de PERUMIN 38 que el Gobierno busca facilitar permisos y acompañar a las empresas para acelerar iniciativas capaces de contribuir a la meta de crecimiento económico de 6%.
En ese escenario, destrabar el proyecto de US$1.900 millones, desarrollado por Compañía Minera Zafranal y ubicado entre Huancarqui y Lluta, adquiere relevancia no solo para Arequipa, sino para la economía del sur.
ZAFRANAL, ENTRE PERMISOS Y DECISIÓN DE INVERSIÓN
Zafranal no enfrenta actualmente una paralización definitiva, sino una etapa de menor actividad después de que Teck postergara su decisión final de inversión y cesara las obras tempranas de construcción. La compañía priorizó recursos para incrementar la producción de Quebrada Blanca, en Chile, mientras mantiene al proyecto arequipeño en preservación y revisión estratégica.
La situación contrasta con el avance alcanzado en materia regulatoria. El proyecto cuenta con Estudio de Impacto Ambiental aprobado desde 2023 y durante 2026 obtuvo la aprobación de un segundo Informe Técnico Sustentatorio (ITS). También continúan procesos vinculados con tierras, ingeniería y culminación del estudio de factibilidad.
Shinno sostuvo que “cada proyecto minero” debe ingresar lo más rápido posible y anunció próximas iniciativas para facilitar permisos. Para Zafranal, una gestión pública orientada a reducir tiempos administrativos podría contribuir a generar condiciones para una nueva evaluación de inversión por parte de la compañía.
COBRE PARA IMPULSAR EL SUR
La dimensión económica explica el interés regional. Zafranal está diseñado para producir alrededor de 76.000 toneladas finas de cobre y 29.000 onzas de oro anuales, mientras contempla unos 3.000 empleos durante la construcción y 834 puestos en la etapa operativa.
El impacto potencial trasciende la provincia donde se localiza el proyecto. Una inversión de US$1.900 millones movilizaría proveedores, servicios especializados, infraestructura y contratación regional, ampliando los encadenamientos económicos vinculados con la minería.
Para Arequipa, significaría sumar un nuevo productor de cobre a una región que ya cuenta con una importante base minera y con proyectos de expansión y desarrollo como Cerro Verde y Tía María.
Además, la relevancia de Zafranal se inserta en un mercado que demanda nuevas fuentes de cobre y en una cartera nacional que necesita transformar recursos identificados en operaciones productivas.
La inversión exploratoria peruana alcanzó US$336 millones entre enero y junio de 2026, 1,3% más que un año antes. En ese periodo, Zafranal lideró el desembolso exploratorio empresarial con US$50 millones.
El desafío, por tanto, no es únicamente recuperar el cronograma original. Para Arequipa y el sur peruano, la clave está en crear las condiciones para que una inversión ya estudiada y con avances regulatorios pueda volver a la ruta de ejecución, producción y generación de valor regional.
HIDROCARBUROS Y PERUMIN 2027
Durante el lanzamiento de PERUMIN 38, Shinno también anunció que el Gobierno prepara una reforma del marco legal de hidrocarburos para mejorar la competitividad del país y atraer inversiones destinadas a incrementar las reservas de petróleo y gas natural. El funcionario sostuvo que Perú necesita adecuar sus reglas para competir con otros países de la región.
La agenda energética se suma así al debate sobre la recuperación de la inversión minera. Shinno destacó además la participación de Estados Unidos como País Aliado de PERUMIN 38, como una oportunidad para fortalecer la cooperación y las inversiones bilaterales en minería y energía.
La próxima edición de la Convención Minera, organizada por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), se realizará del 20 al 24 de septiembre de 2027 en el Campo Ferial Cerro Juli, en Arequipa, y tendrá como presidente a Víctor Gobitz.
El escenario planteado por el Minem coloca a Zafranal dentro de una agenda más amplia: acelerar permisos, recuperar proyectos de inversión y fortalecer las condiciones para que Arequipa y el sur peruano capturen una mayor parte del nuevo ciclo de inversiones mineras y energéticas.
