En el marco de RESMINE 2026, Roberto Tamayo, director general de Electricidad anunció agilizar proyectos por más de USD 15,000 millones
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM), mediante la Dirección General de Electricidad, reafirmó que consolidar la seguridad jurídica y la predictibilidad normativa es clave para desarrollar la infraestructura eléctrica del país. Tras registrarse una demanda máxima histórica de 8,296 MW en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) en septiembre de 2026, la autoridad advirtió que la incertidumbre regulatoria y las trabas administrativas elevan los costos operativos y frenan el cierre financiero de nuevos proyectos.
Durante su disertación en el marco de RESMINE 2026, Roberto Tamayo Pereyra, director general de Electricidad del MINEM, sostuvo que la predictibilidad, la precisión de competencias institucionales y los procedimientos técnicos confiables constituyen condiciones habilitantes indispensables para impulsar las inversiones sostenibles en el sector. En ese sentido, destacó la reciente emisión del Decreto Supremo N° 008-2026-EM y la Resolución Ministerial N° 348-2026-MINEM/DM, instrumentos enfocados en destrabar proyectos estratégicos de transmisión, optimizar el retiro de proyectos inviables y viabilizar obras aprobadas en los planes de transmisión.
Respecto al panorama de inversiones, la cartera de generación en ejecución contempla 33 proyectos programados entre 2027 y 2036, equivalentes a 5,128 MW de potencia y más de USD 6,399 millones de inversión, predominantemente en tecnologías eólica y solar. A fin de asegurar la firmeza y confiabilidad del sistema, el MINEM promueve la reactivación y destrabe prioritario de 39 proyectos hidroeléctricos paralizados que representan 3,456 MW de capacidad instalada y más de USD 7,547 millones en capitales detenidos en 15 departamentos.
El funcionario remarcó que el Libro Blanco para la reforma hacia la modernización del sector eléctrico peruano representa el pilar estructural para adecuar el marco normativo a los desafíos de la transición energética, la descarbonización y la digitalización. Tamayo explicó que esta iniciativa busca fortalecer la gobernanza institucional, transparentar las señales de precios en el mercado mayorista y dinamizar la expansión de las redes de transmisión, brindando reglas de juego estables a largo plazo que disminuyan el riesgo regulatorio y faciliten el financiamiento de nuevas tecnologías, como los sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS).
En el área de infraestructura de transporte de energía, se gestionan 51 proyectos de transmisión por una suma global superior a los USD 3,061 millones, los cuales abarcan más de 3,800 kilómetros de líneas en alta y muy alta tensión (60 kV a 500 kV).
El Ministerio de Energía y Minas (MINEM), mediante la Dirección General de Electricidad, reafirmó que consolidar la seguridad jurídica y la predictibilidad normativa es clave para desarrollar la infraestructura eléctrica del país. Tras registrarse una demanda máxima histórica de 8,296 MW en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) en septiembre de 2026, la autoridad advirtió que la incertidumbre regulatoria y las trabas administrativas elevan los costos operativos y frenan el cierre financiero de nuevos proyectos.
Durante su disertación en el marco de RESMINE 2026, Roberto Tamayo Pereyra, director general de Electricidad del MINEM, sostuvo que la predictibilidad, la precisión de competencias institucionales y los procedimientos técnicos confiables constituyen condiciones habilitantes indispensables para impulsar las inversiones sostenibles en el sector. En ese sentido, destacó la reciente emisión del Decreto Supremo N° 008-2026-EM y la Resolución Ministerial N° 348-2026-MINEM/DM, instrumentos enfocados en destrabar proyectos estratégicos de transmisión, optimizar el retiro de proyectos inviables y viabilizar obras aprobadas en los planes de transmisión.
Respecto al panorama de inversiones, la cartera de generación en ejecución contempla 33 proyectos programados entre 2027 y 2036, equivalentes a 5,128 MW de potencia y más de USD 6,399 millones de inversión, predominantemente en tecnologías eólica y solar. A fin de asegurar la firmeza y confiabilidad del sistema, el MINEM promueve la reactivación y destrabe prioritario de 39 proyectos hidroeléctricos paralizados que representan 3,456 MW de capacidad instalada y más de USD 7,547 millones en capitales detenidos en 15 departamentos.
El funcionario remarcó que el Libro Blanco para la reforma hacia la modernización del sector eléctrico peruano representa el pilar estructural para adecuar el marco normativo a los desafíos de la transición energética, la descarbonización y la digitalización. Tamayo explicó que esta iniciativa busca fortalecer la gobernanza institucional, transparentar las señales de precios en el mercado mayorista y dinamizar la expansión de las redes de transmisión, brindando reglas de juego estables a largo plazo que disminuyan el riesgo regulatorio y faciliten el financiamiento de nuevas tecnologías, como los sistemas de almacenamiento de energía con baterías (BESS).
En el área de infraestructura de transporte de energía, se gestionan 51 proyectos de transmisión por una suma global superior a los USD 3,061 millones, los cuales abarcan más de 3,800 kilómetros de líneas en alta y muy alta tensión (60 kV a 500 kV).

