Proyecto promete convertirse en referente de la minería moderna
El proyecto minero Tía María ha recibido la luz verde definitiva para iniciar su fase de explotación en el corazón del valle de Tambo, provincia de Islay, Arequipa. Tras la autorización otorgada por el Ministerio de Energía y Minas, Southern Perú Copper Corporation pone en marcha un plan de inversión que superará los US$ 1,100 millones entre 2025 y 2026, marcando un hito para la economía local y nacional que verá su mayor impacto a partir de la segunda mitad de 2027.
La resolución, notificada a la empresa, desbloquea la ejecución total del presupuesto de US$ 1,802 millones, destinado a convertir a Tía María en un referente de la minería moderna.
Raúl Jacobs, vicepresidente de Finanzas y CFO de Southern Perú, en declaraciones medios nacionales, confirmó que esta aprobación era el paso crucial que faltaba. «Esta autorización nos permite iniciar el desbroce de la mina La Tapada y avanzar en las áreas seca y húmeda del complejo. Era el paso que faltaba para desplegar plenamente el presupuesto comprometido», afirmó el ejecutivo.
El desembolso será progresivo y estratégico. Para lo que resta de 2025, se ha presupuestado una inversión de aproximadamente US$ 200 millones. El ritmo se acelerará drásticamente en 2026, con una inyección de capital superior a los US$ 900 millones, completando así la fase constructiva más intensiva del proyecto.
VALLE DE TAMBO Y AREQUIPA

La importancia de Tía María para el valle de Tambo y la región Arequipa es monumental. Durante su etapa de construcción, se proyecta la creación de alrededor de 3,500 puestos de trabajo, con un firme compromiso de priorizar la mano de obra local de la provincia de Islay. A la fecha, el proyecto ya ha generado 1,376 empleos, de los cuales 802 corresponden a residentes de la zona, dinamizando la economía incluso antes de su operación.
Una vez que el proyecto alcance su plena capacidad a mediados de 2027, producirá 120,000 toneladas anuales de cátodos de cobre refinado. Este volumen no solo consolidará al Perú como líder mundial en producción de cobre, sino que también generará una fuente de ingresos sin precedentes para la región y el país. En sus primeros 20 años de operación, se estima que Tía María genere exportaciones por US$ 18,200 millones y aporte US$ 3,800 millones en concepto de canon y regalías al Estado peruano, fondos que son vitales para el cierre de brechas en salud, educación e infraestructura.
Para Jacobs, esta decisión del gobierno es una señal clara de confianza para los inversionistas. «Vemos esta decisión como una muestra del compromiso del Estado con la inversión privada y responsable», sostuvo. El proyecto utilizará tecnología ESDE de última generación, cumpliendo con los más altos estándares ambientales internacionales y buscando una operación sostenible e integrada con su entorno, como lo demuestran los 59 kilómetros de cerco vivo ya instalados para delimitar la propiedad.
