Mineros informales extraen 90,000 toneladas en zona clave de expansión
La gigante minera china MMG, operadora de Las Bambas, enfrenta una carrera contrarreloj que está perdiendo. Un grupo de mineros informales ha extraído 90,000 toneladas métricas de cobre de una zona destinada a ser la próxima gran expansión de la mina. Esta nueva estimación, reportada por Bloomberg, supera las 74,000 toneladas calculadas a mediados de 2024 y revela la magnitud de un conflicto que frena una inversión clave.
El epicentro del problema es Sulfobamba, el área donde MMG planea construir su tercera mina a tajo abierto. La situación es compleja: MMG, que invirtió 10,000 millones de dólares en Las Bambas, tiene los derechos de concesión sobre los minerales bajo tierra. Sin embargo, la comunidad indígena de Pamputa es la propietaria legal de los terrenos en la superficie.
Mientras MMG necesita negociar la compra de esas tierras para avanzar, la comunidad ha decidido no esperar. Los habitantes de Pamputa consideran que su actividad es «artesanal» y han expandido su propia cantera de cobre, llamada Apu Chunta. En la práctica, se están llevando el mineral antes de que la empresa pueda iniciar formalmente su proyecto.
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El impacto es estratégico. La empresa no puede continuar con las perforaciones en el área. Aunque la pérdida es menor al 1% del total de Las Bambas, sí consume el 7% de los recursos de Sulfobamba. Consultores del sector advierten que esta situación refleja una falta de protección estatal a las concesiones, enviando una señal de riesgo a los inversores internacionales.
El auge internacional en el precio de los metales ha disparado esta actividad. El conflicto se ha intensificado tanto que un tercio de todo el cobre extraído (unas 30,000 toneladas) se ha sacado solo en los últimos dos años, lo que equivale a un valor cercano a los 950 millones de dólares.
Las Bambas es vital para Perú, representando casi el 2% de la producción mundial de cobre. Pero esta disputa la golpea directamente. MMG, filial de China Minmetals Corp., ha presentado más de 100 denuncias por actividades ilegales. No obstante, la resistencia de los mineros de Pamputa, que cuentan con abogados, ha logrado que la cantera Apu Chunta se convierta en una de las minas informales de cobre más grandes del mundo.
