La Unidad de Producción Tantahuatay, mina a tajo abierto de oro y plata operada por Compañía Minera Coimolache SA en los distritos de Hualgayoc y Chugur (Cajamarca), presentó ante el Senace el Segundo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) para la Tercera Modificación del MEIA-d. La propuesta busca asegurar la continuidad de la explotación aurífera y mejorar la eficiencia operativa, con una inversión estimada de US$ 34 millones.
Entre los cambios más relevantes está la ampliación de los tajos Tantahuatay en 181,64 hectáreas y del tajo Mirador en 78,24 hectáreas, tras la identificación de sectores con mejores leyes de oro. Esta expansión permitirá aprovechar zonas de mayor calidad mineral y prolongar la vida útil de la operación.
Optimización de lixiviación y protección hídrica. Para mejorar la eficiencia del proceso, se propone implementar un PAD (Pila de Agregado Drenado) dinámico, que acortará el ciclo de riego y optimizará la extracción del oro por lixiviación en pilas. Además, se plantea aumentar en 0,5 metros las bermas perimetrales del PAD THY, reforzando la estabilidad física del mineral apilado.
En materia ambiental, se propone eliminar el vertedero de la poza de mayores eventos EM‑1, evitando que el agua almacenada descargue directamente a la quebrada Puente de la Hierba, con lo que se refuerza la protección de los recursos hídricos de la zona.
Reducción de huella y avance hacia el cierre. Otra medida clave es la puesta en marcha del Backfill Mirador, que permitirá trasladar material estéril desde otros depósitos, reduciendo la superficie ocupada por desmontes y optimizando la huella operativa. Esta acción se alinea con los planos de cierre de mina y la gestión responsable del territorio.
Coimolache, joint venture liderado por Buenaventura (40,1 %), junto con Southern Copper y ESPRO, busca que Tantahuatay opere de forma más eficiente, manteniendo un enfoque preventivo y cumpliendo con la normativa y mejores prácticas del sector minero.
