En el marco del I Congreso Internacional de Minería a Pequeña Escala en Arequipa, la ingeniera Lili Zea Luna, especialista de la sede central de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), expuso este 9 de abril de 2026 las competencias y criterios técnicos del ente rector hídrico para destrabar la evaluación de los Instrumentos de Gestión Ambiental para la Formalización Minera (IGAFOM) y garantizar el uso legítimo del recurso hídrico en las operaciones de la macro región sur.

ANA COMO ENTE TÉCNICO VINCULANTE

La Autoridad Nacional del Agua, representada por Zea Luna, reafirmó su posición como el máximo organismo técnico-normativo del Sistema Nacional de Gestión de los Recursos Hídricos. En el proceso de formalización, la aprobación del IGAFOM depende de opiniones técnicas de entes vinculantes. Según la especialista, aunque organismos como el SERNANP o SERFOR participan según la ubicación del proyecto, la ANA interviene en la gran mayoría de expedientes presentados. Esta participación es vital para asegurar que la actividad minera no comprometa la calidad ni la disponibilidad del agua. La exposición subrayó que, tras las nuevas normativas y transferencias de funciones aplicadas en 2025, es imperativo que el minero comprenda que el IGAFOM es el documento base que califica como instrumento ambiental ante la autoridad hídrica.

REQUISITOS PARA EL TÍTULO HABILITANTE

Para que un productor minero obtenga el derecho de uso de agua, Zea Luna detalló tres pilares fundamentales que deben acreditarse ante la institución. Primero, la autorización sectorial del instrumento ambiental (IGAFOM). Segundo, la acreditación de la actividad minera propiamente dicha, gestionada a través de los gobiernos regionales o el Ministerio de Energía y Minas, según la escala operativa. Finalmente, el requisito de propiedad o posesión legítima del predio. Sobre este último punto, la ANA aclaró que, si bien la partida registral es el documento ideal, la institución valida documentos que acrediten la posesión legítima, reconociendo la complejidad de la tenencia de tierras en las zonas de minería artesanal y pequeña minería.

TRANSPARENCIA TÉCNICA Y SIMPLIFICACIÓN

Uno de los objetivos centrales de la charla fue aclarar los cuellos de botella detectados durante el año 2025 en la presentación de expedientes. La especialista instó a los mineros en proceso de formalización a utilizar los formatos establecidos en la plataforma web y el TUPA de la institución, los cuales varían según la fuente de agua sea superficial o subterránea. Esta precisión técnica busca reducir las observaciones en la fase de seguimiento y aprobación. Al cumplir con estos estándares, la minería a pequeña escala no solo logra la legalidad operativa, sino que se integra a un modelo de gestión sostenible que protege las cuencas hidrográficas del Perú, permitiendo una coexistencia armónica con otras actividades económicas de la región.

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