La región reúne una cartera cercana a 6,8 GW y puede redefinir la matriz eléctrica del sur con 29 proyectos

Arequipa está consolidando una posición estratégica en la expansión de la generación renovable del Perú. La región concentra una cartera de 29 proyectos solares fotovoltaicos, con una capacidad referencial de alrededor de 6 800,3 MW, según la cifra de cartera planteada para este análisis, convirtiéndose en uno de los principales polos de desarrollo solar del país. El fenómeno adquiere mayor dimensión cuando se cruza con la proyección nacional hacia 2030: los proyectos renovables con Estudios de Pre Operatividad (EPO) aprobados por el COES podrían elevar la capacidad de generación no convencional hasta 24,6 GW, con las centrales solares aportando hasta 15 174 MW si la totalidad de las iniciativas en estudio logra concretarse.

De acuerdo al documento Centrales de Generación de Energía Eléctricas no convencional de Osinergmin de julio 2026, la magnitud de esta transformación coloca a Arequipa en el centro de una nueva etapa de inversión energética. El recurso solar, la disponibilidad territorial y la cercanía de importantes nodos eléctricos convierten al sur peruano en un espacio especialmente atractivo para proyectos de gran escala, con potencial para abastecer la creciente demanda de minería, industria y nuevas actividades productivas.

UN CORREDOR SOLAR QUE GANA ESCALA

El salto no parte de cero. Al cierre de julio de 2026, el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) contaba con 1 095,4 MW solares instalados, equivalentes al 7,6% de su potencia total de 14 492 MW. La generación solar alcanzó en 2025 los 2 176,76 GWh, un incremento de 72,43% frente al año anterior, impulsado, entre otros factores, por el mejor desempeño de centrales como Clemesí y Matarani en Arequipa como también del ingreso comercial de San Martín Solar y Sunny en Arequipa.

El dato revela que la región ya no representa únicamente una promesa de generación futura. Está participando directamente en el crecimiento efectivo de la oferta renovable. A ello se suma una cartera de iniciativas de gran escala que incluye proyectos como Illa, Solimana, Sunny, Sol de Verano, San José, Sumac Nina, Las Joyas y Sunny III, entre otros.

El compendio técnico de Osinergmin identifica 29 proyectos solares fotovoltaicos en Arequipan (uno más sería Radiantes Chaska) y que harían una potencia conjunta entre 6 669,1 MW .

La cifra de los 29 proyectos sería 6 800,3 MW.

Más allá de la diferencia metodológica o de actualización de cartera, el mensaje económico es el mismo: Arequipa se aproxima a un corredor solar de escala gigavatio, algo que modifica el mapa energético nacional y eleva el atractivo de la región para inversiones vinculadas con generación, transmisión, almacenamiento y nuevos consumos eléctricos.

El efecto también alcanza al sector minero. Una mayor disponibilidad de electricidad renovable puede convertirse en un factor de competitividad para operaciones y futuros proyectos de cobre, hierro y otros minerales, especialmente en un contexto en el que las compañías buscan reducir emisiones, asegurar suministro energético y mejorar la trazabilidad ambiental de sus operaciones.

2030: LA GENERACIÓN RENOVABLE ENTRA EN UNA NUEVA DIMENSIÓN

El escenario nacional que plantea Osinergmin es aún más ambicioso. Entre 2021 y 2026, el COES aprobó 108 Estudios de Pre Operatividad para centrales de generación no convencional: 43 eólicas y 65 solares fotovoltaicas. La potencia asociada alcanza 22 701 MW, de los cuales 14 278 MW corresponden a proyectos solares. Si todas estas iniciativas avanzaran, la capacidad no convencional del SEIN podría experimentar un salto sustancial hacia el final de la década.

La proyección de capacidad instalada muestra una trayectoria particularmente fuerte para la energía solar. El escenario que incorpora todos los proyectos con EPO aprobado pasa de 8 890 MW en 2026 a 15 174 MW en 2030, mientras la generación eólica alcanzaría 9 444 MW. En conjunto, ambas tecnologías llevarían la capacidad no convencional hasta 24 618 MW.

Sin embargo, existe una brecha decisiva entre el potencial técnico y la capacidad efectivamente asegurada. De los 108 proyectos con EPO aprobado, únicamente 19 cuentan con Concesión Definitiva otorgada por el Ministerio de Energía y Minas. Bajo ese escenario más conservador, la potencia de generación no convencional llegaría a 5 831 MW en 2030, de los cuales 3 822 MW serían solares y 2 010 MW eólicos.

Esa diferencia es fundamental para evaluar el verdadero ritmo de inversión. El EPO constituye un paso técnico relevante para la conexión al SEIN, pero no equivale a una decisión final de construcción. Los proyectos deben superar, además, procesos ambientales, financieros, regulatorios, de servidumbres, transmisión y cierre contractual.

Para Arequipa, el desafío será convertir su enorme cartera solar en activos operativos. La región ya dispone de una ventaja competitiva por su irradiación y experiencia acumulada, pero el siguiente cuello de botella puede trasladarse desde la disponibilidad del recurso hacia la infraestructura de transmisión y capacidad de evacuación.

El crecimiento también exigirá mayor coordinación entre generación y red. El ingreso simultáneo de miles de megavatios solares puede modificar los flujos eléctricos, elevar la necesidad de flexibilidad del sistema y aumentar el valor estratégico de tecnologías de almacenamiento, respaldo y gestión de demanda.

El Perú, en consecuencia, enfrenta una oportunidad que trasciende la sustitución de combustibles fósiles. La expansión solar puede convertirse en plataforma para una nueva etapa de industrialización energética, particularmente en el sur, donde la minería concentra una parte importante de la demanda eléctrica futura.

Con Arequipa como epicentro solar, la transición energética deja de ser una perspectiva de largo plazo y empieza a adquirir dimensión de infraestructura productiva. El reto hacia 2030 será transformar los gigavatios proyectados en inversiones ejecutadas, líneas construidas y electricidad competitiva para minería e industria. Si esa cadena se concreta, la región no solo será una potencia solar: puede convertirse en uno de los principales territorios energéticos del nuevo mapa productivo peruano.

DATOS
Actualmente, hay veintisiete (27) centrales de generación eléctrica no convencional en operación, las cuales han contribuido al crecimiento del parque de generación eléctrica con recursos energéticos renovables. Se han integrado al SEIN un total de 2 116,7 MW provenientes de centrales de generación eléctrica no convencionales, distribuidas de la siguiente manera: Fotovoltaica          :               1 095,4 MW (16 centrales)Eólica                     :               1 021,3 MW (11 centrales)
EN DETALLE
Al 31 de julio 2026, la potencia instalada de las centrales de generación eléctrica en el SEIN asciende a 14 492 MW, de los cuales 2 116,7 MW corresponden a centrales de generación no convencional. En el siguiente cuadro, se indica la potencia instalada por tipo de generación al mes de julio 2026, de los cuales: 5 342,9 MW (36,9%) corresponden a centrales hidroeléctricas; 7 032,4 MW (48,5%) a centrales termoeléctricas; 1 021,3 (7,0%) a centrales eólicas; y 1 095,4 (7,6%) a centrales solares. Cuadro 4. Potencia Instalada en el SEIN Tipo de Generación Potencia Instalada (MW) Hidroeléctrica 5 342,9 Termoeléctrica 7 032,4 Eólica 1 021,3 Solar 1 095,4 Total 14 492,0 Fuente: COES. Elaboración: SIE-OSINERGMIN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *