Un nuevo golpe contra la minería ilegal en Madre de Dios dejó bienes inutilizados valorizados en S/ 7.994.420, tras dos operativos ejecutados en el distrito de Inambari, provincia de Tambopata. La Policía Nacional del Perú (PNP), con apoyo del Ejército y el Ministerio Público, intervino instalaciones y equipos empleados en la extracción ilícita de minerales. La acción busca reducir la capacidad operativa de las organizaciones que desarrollan actividades fuera del marco legal en esta zona amazónica.
Las intervenciones se concentraron en los sectores La Primavera, Huacapu y Pampa Madre de Dios, donde las fuerzas del orden identificaron infraestructura utilizada para sostener las operaciones mineras clandestinas.
El despliegue estuvo a cargo de efectivos de la Dirección de Medio Ambiente de la PNP, pertenecientes a las bases de los kilómetros 117 y 108, en coordinación con unidades especializadas como DIVCOMIN y DINOES.
Durante los operativos, las autoridades inutilizaron 24 balsas traca, 24 motores, 15 tolvas, seis pozas y 11 campamentos. También intervinieron generadores eléctricos, una motocicleta y otros bienes vinculados con la actividad ilegal.
DESTRUCCIÓN DE EQUIPOS BUSCA FRENAR EXTRACCIÓN CLANDESTINA
Las balsas traca son plataformas flotantes equipadas con sistemas de succión que permiten extraer sedimentos del fondo de los ríos para recuperar minerales, principalmente oro.
Su utilización en actividades no autorizadas representa una amenaza para los ecosistemas acuáticos y puede provocar alteraciones en los cauces y remoción de sedimentos.
La inutilización de estos equipos apunta a interrumpir la extracción ilícita y disminuir la capacidad operativa de quienes financian o ejecutan estas actividades.
Los S/ 7,9 millones corresponden a la valorización de los bienes afectados, no a pérdidas económicas comprobadas de las organizaciones intervenidas.
Aunque la destrucción de infraestructura constituye una medida inmediata contra la minería ilegal, su efectividad dependerá de impedir la reposición de equipos y mantener la vigilancia sobre las áreas intervenidas.
Madre de Dios continúa enfrentando el desafío de controlar las operaciones clandestinas y proteger sus recursos naturales frente a la expansión de actividades extractivas no autorizadas. (FOTOS: DIRMEAMB)

