La aprobación ambiental permitirá a Sedapar ejecutar mejoras técnicas que extenderán los beneficios del sistema de aguas residuales hasta 2060
JUAN CARLOS CATALÁN
Arequipa dio un nuevo paso en la modernización de su infraestructura sanitaria. El Senace aprobó el Cuarto Informe Técnico Sustentatorio (ITS) del proyecto de ampliación y mejoramiento del sistema de emisores y tratamiento de aguas residuales de Arequipa Metropolitana, una autorización que permitirá optimizar la operación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) La Enlozada y extender su funcionamiento estratégico hasta el año 2060. La medida involucra a Cerro Verde y SEDAPAR, y apunta a garantizar una gestión más eficiente del agua en una región clave para la minería, la industria y el desarrollo urbano.
La Resolución Directorial N° 00069-2026-SENACE-PE/DEIN del 19 de julio, da los detalles de dicha decisición técnica y que viabiliza los trabajos previstos.
La aprobación ambiental marca un punto de inflexión para una infraestructura que se convirtió en una pieza fundamental para la recuperación ambiental del río Chili y el saneamiento de Arequipa Metropolitana. La PTAR La Enlozada permitió transformar un antiguo problema de contaminación en un sistema moderno de tratamiento de aguas residuales domésticas, reduciendo la carga contaminante que durante décadas afectó al principal río de la región.
El nuevo ITS permitirá introducir mejoras de ingeniería y ajustes operativos destinados a optimizar los procesos de conducción y tratamiento. En términos simples, se trata de actualizar componentes y procedimientos para que la planta pueda responder con mayor eficiencia a las necesidades futuras de una ciudad que continúa creciendo.
Los Informes Técnicos Sustentatorios funcionan como herramientas que permiten realizar modificaciones específicas en grandes proyectos sin cambiar todo el estudio ambiental original, siempre que las variaciones no generen impactos significativos y mantengan medidas de prevención y control ambiental.
Esta aprobación abre la puerta para incorporar soluciones técnicas más modernas y mejorar el desempeño de una infraestructura diseñada para acompañar la expansión urbana de Arequipa durante las próximas décadas.
AGUA, COMPETITIVIDAD E INVERSIÓN REGIONAL
La relevancia del proyecto va más allá del tratamiento de aguas residuales. En una región donde conviven actividades mineras, industriales, agrícolas y comerciales, la gestión eficiente del recurso hídrico se ha convertido en un factor decisivo para atraer inversiones y sostener el crecimiento económico.
La minería moderna, por ejemplo, requiere cada vez más estándares de eficiencia hídrica, economía circular y sostenibilidad ambiental. Contar con sistemas robustos de tratamiento de aguas residuales fortalece la capacidad de Arequipa para enfrentar los desafíos asociados al crecimiento poblacional y productivo.
El fortalecimiento de la PTAR también genera oportunidades económicas indirectas. La ejecución de obras de optimización demanda servicios especializados de ingeniería, construcción, mantenimiento, supervisión y provisión tecnológica, impulsando la participación de empresas proveedoras locales y generando empleo durante las etapas de implementación.
Además, una infraestructura sanitaria preparada reduce riesgos ambientales, mejora las condiciones de salud pública y protege ecosistemas vinculados al río Chili, un recurso estratégico para la región.
UNA INFRAESTRUCTURA CON MIRADA AL FUTURO
Con la aprobación del ITS, el proyecto inicia una nueva fase de desarrollo bajo supervisión ambiental. SEDAPAR deberá comunicar el inicio de las obras y cumplir los compromisos establecidos ante las entidades fiscalizadoras correspondientes, entre ellas el Senace y el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA).
El seguimiento también involucra a instituciones vinculadas a la gestión del agua y al desarrollo territorial, como la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.
El objetivo es asegurar que las mejoras se ejecuten bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia, manteniendo la capacidad del sistema para atender la demanda futura.
La ampliación de la vida útil de La Enlozada hasta 2060 representa una apuesta de largo plazo por una Arequipa más resiliente. En un escenario donde las ciudades enfrentan mayores presiones sobre sus recursos naturales y donde los minerales estratégicos demandan territorios con mejores condiciones de infraestructura, la gestión del agua se convierte en un activo clave para el desarrollo.
La planta deja de ser solo una obra de saneamiento y se consolida como una plataforma ambiental y económica para la próxima generación de inversiones en el sur del Perú.

