Henry Polanco deja el Vicerrectorado de Investigación con más de 300 docentes Renacyt, nuevos laboratorios y una advertencia sobre el futuro del financiamiento científico por la indiscriminada creación de universidades públicas por políticos que están destruyendo la calidad

La gestión del vicerrector de Investigación de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA), Dr. Ing. Henry Gustavo Polanco Cornejo, llega a su etapa final. El próximo 31 de agosto dejará el cargo después de cinco años marcados por una fuerte inversión en investigación, infraestructura científica, equipamiento y formación de profesionales vinculados con la ingeniería y la minería.

En entrevista con Todo Minería, Polanco analiza el uso del canon minero, los proyectos ejecutados mediante Obras por Impuestos, las alianzas internacionales, la investigación aplicada y los desafíos que enfrenta la universidad ante una eventual reducción de estos recursos.

CANON MINERO: INVERSIÓN QUE TRANSFORMÓ LA INVESTIGACIÓN

Durante su gestión, ¿cuánto canon y sobrecanon minero ha recibido la Universidad Nacional de San Agustín y qué porcentaje representa dentro de sus recursos destinados a inversión? ¿En qué obras y proyectos de mayor impacto se han invertido los recursos del canon minero durante su administración y cuál es el monto destinado a cada uno?

Del 20% que transfiere el Gobierno Regional, a la universidad llegan alrededor de S/50 millones anuales. La ley establece que el 50% se destina exclusivamente a investigación y el otro 50% a mejoramiento. Eso significa que manejamos entre S/20 millones y S/25 millones al año para investigación.

Estos recursos sostienen nuestros fondos concursables. Anualmente destinamos entre S/15 millones y S/20 millones al financiamiento de proyectos y subvenciones. También tenemos proyectos de equipamiento científico que pueden demandar alrededor de S/2 millones cada uno.

¿Y hubo un seguimiento sobre estos recursos, porque varios proyectos han quedado inconclusos?

Sí. Tenemos un sistema de monitoreo denominado Sismo, mediante el cual hacemos seguimiento mensual a los proyectos, tanto en su avance como en la ejecución presupuestal. De los 1.795 proyectos generados entre 2016 y 2021, alrededor de 1.500 ya fueron culminados. El incumplimiento bordea entre 6% y 8%.

¿Considera que existió una transformación significativa en la UNSA gracias al canon minero? ¿Cómo han cambiado las condiciones de formación de los estudiantes?

Sin duda. A través de los proyectos de investigación hemos adquirido equipos que, una vez culminados los trabajos, pasan a las facultades. En este proceso hemos transferido bienes y equipamiento por cerca de S/30 millones. Eso permite mejorar directamente los laboratorios académicos y la formación de los estudiantes.

LABORATORIOS PARA UNA NUEVA MINERÍA

Southern Perú ha participado mediante Obras por Impuestos en la ejecución de laboratorios y otros proyectos de la UNSA. ¿Cuál es el monto de estas inversiones y qué impacto tendrán?

Tenemos dos proyectos importantes. El Centro de Investigación Aplicada y Laboratorios Especializados (CIALE) de Ingenierías cuenta con 24 laboratorios y demandó una inversión superior a S/120 millones entre infraestructura y equipamiento. Southern Perú participó con alrededor de S/70 millones mediante Obras por Impuestos.

El segundo proyecto es el CIALE de Biomédicas, actualmente en construcción, con una inversión de aproximadamente S/58 millones a S/60 millones mediante Obras por Impuestos. La universidad asumirá cerca de S/24 millones para el equipamiento de sus 12 laboratorios.

En conjunto, tendremos entre 30 y 35 laboratorios altamente equipados. Algunos tendrán capacidades que incluso son poco comunes en Latinoamérica.

¿Qué otros proyectos de infraestructura o equipamiento vinculados con ingeniería, minería, geología, química y materiales están en ejecución?

Tenemos un Banco de Germoplasma en Majes, una estación aerometeorológica y un supercomputador cuya inversión se acerca a S/4 millones. La combinación de estas herramientas permitirá estudiar variables relacionadas con el cambio climático y generar información útil para la región.

MINERÍA, INNOVACIÓN Y ALIANZAS INTERNACIONALES

La UNSA tiene una larga tradición en la formación de geólogos e ingenieros vinculados a la minería. ¿Qué cambios se han introducido para responder a una minería más tecnológica, automatizada y sostenible?

Tenemos una alianza estratégica con Colorado School of Mines, una institución referente mundial en minería. Nuestros docentes y estudiantes de Geología, Minas y Geofísica desarrollan investigaciones conjuntas.

Estamos trabajando en estudios hidrogeológicos de Arequipa, minerales estratégicos, ventilación de minas, caída de rocas y otros temas relacionados con la actividad minera moderna.

¿Cómo está fortaleciendo la UNSA la investigación aplicada en minería?

Tenemos proyectos con Zafranal para reutilizar aguas subterráneas en Majes. Existen grandes reservas de agua en el subsuelo, pero también problemas de salinización. La propuesta busca extraer, tratar y reutilizar esa agua.

Además, desarrollamos investigaciones sobre pasivos ambientales. Estamos trabajando en la caracterización y valorización de estos residuos para producir materiales de construcción, como ladrillos y cemento.

También investigamos el uso de algas y sustratos para capturar metales pesados. En el río Tambo buscamos intervenir sobre fuentes naturales de boro y arsénico mediante humedales.

¿Qué papel tienen las empresas mineras en el financiamiento y desarrollo de investigaciones de la UNSA?

Ya existen empresas que utilizan nuestros laboratorios. En Río Seco contamos con planta piloto para pruebas de flotación y molienda, además de laboratorios de microscopía electrónica y petrografía. Las compañías mineras están comenzando a acercarse y formar alianzas con la Universidad, esperemos que la nueva gestión las consolide.

EL DESAFÍO: QUE LA INVESTIGACIÓN LLEGUE AL MERCADO

¿Considera que el canon minero está siendo utilizado estratégicamente para transformar a la UNSA en un polo de investigación e innovación para el sur del Perú?

El canon minero ha sido, para nosotros, una bendición. Antes de 2016 la UNSA no utilizaba adecuadamente estos recursos para investigación. Con la decisión de implementar fondos concursables y evaluación mediante pares externos comenzó una transformación.

Pasamos de alrededor de 40 artículos científicos a más de 1.000 publicaciones. Desde 2021 tenemos más de 3.000 artículos publicados y actualmente superamos los 300 docentes Renacyt.

¿Qué tanto afectará a la universidad una eventual redistribución de estos recursos?

Muchísimo. Un microscopio electrónico de alta gama puede costar entre US$600.000 y US$1 millón. Un supercomputador puede demandar entre US$3 millones y US$4 millones. No basta con comprar el equipo: se necesita infraestructura, capacitación y especialistas. Ahora lo que recibe la UNSA se debe de distribuir con las otras de reciente creación.

Al finalizar su gestión, ¿qué legado quisiera dejar en la UNSA?

No me corresponde calificarme. Eso lo dirá el tiempo. Pero hemos mantenido y elevado el nivel de la universidad. Tenemos más de 300 investigadores Renacyt, mayor producción científica y nuevos laboratorios.

El gran desafío será que ese equipamiento sea sostenible y que la investigación no termine en un escritorio. La universidad puede desarrollar prototipos y patentes, pero necesita empresas que inviertan y los lleven al mercado.

Podemos resumir esta entrevista con una frase que usted dijo: “El canon ha sido una bendición para la universidad”.

Así es.

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