Arequipa se mantiene como la principal fuerza laboral de la minería peruana. En julio de 2026, el departamento alcanzó 44,486 empleos directos y concentró el 15.1% del total nacional, según estadísticas preliminares de la Dirección de Promoción Minera del Ministerio de Energía y Minas (MINEM). La cifra confirma el peso de la actividad extractiva en la economía regional y su capacidad para movilizar empleo especializado y servicios vinculados.
El liderazgo arequipeño se produce en un escenario de expansión laboral de la minería. En julio, el sector registró 293,742 puestos de trabajo en el país, un incremento de 9.8% respecto al mismo mes de 2025.
Después de Arequipa se ubicaron Moquegua, con 25,262 trabajadores y una participación de 8.6%; La Libertad, con 24,583; Ica, con 24,034; Áncash, con 23,859; y Cajamarca, con 23,676. Estas seis regiones concentraron conjuntamente el 56.48% del empleo minero nacional, reflejando la importancia de los principales corredores productivos.
La tendencia durante 2026 también evidencia una recuperación sostenida. El empleo pasó de 277,745 trabajadores en enero a 273,822 en febrero. Desde entonces retomó una trayectoria ascendente: alcanzó 284,686 puestos en abril, 288,985 en mayo y 291,044 en junio, hasta llegar al máximo de 293,742 empleos en julio.
Otro indicador relevante es la incorporación femenina.
En julio, 24,872 mujeres trabajaron directamente en minería, frente a 268,870 hombres. Las mujeres representaron así alrededor del 8.5% del empleo sectorial.
Para Arequipa, mantener el primer lugar adquiere especial relevancia por la presencia de operaciones mineras de gran escala y una amplia cadena de proveedores.
El desafío será sostener este dinamismo laboral conforme avancen nuevas inversiones, ampliaciones y proyectos, además de incrementar la participación femenina en puestos técnicos, operativos y de gestión.

