Antapaccay aseguró el acceso a tierras en Espinar, Cusco, y proyecta duplicar su producción de cobre hacia 2029
Glencore dio un paso decisivo para ejecutar la ampliación minera de Antapaccay, en Espinar, Cusco, tras completar los acuerdos de tierras pendientes para desarrollar Coroccohuayco. El proyecto contempla una inversión referencial de US$ 1.500 millones y busca elevar la producción de cobre hasta aproximadamente 300.000 toneladas anuales. El avance permitirá concentrar los esfuerzos en los permisos finales, con miras a iniciar operaciones durante el segundo semestre de 2029.
El yacimiento Coroccohuayco se encuentra a siete kilómetros de la operación actual y constituye una pieza estratégica para prolongar la actividad minera del complejo durante más de cuatro décadas.
La compañía cerró los acuerdos de acceso a las parcelas necesarias, superando una condición fundamental para continuar con el desarrollo del depósito.
PRODUCCIÓN PODRÍA DUPLICARSE DESDE 2029
La ampliación minera aprovechará la infraestructura existente de Antapaccay. El mineral será transportado mediante una faja de aproximadamente ocho kilómetros hasta la planta concentradora, evitando construir una instalación completamente nueva.
Actualmente, Antapaccay produce entre 140.000 y 150.000 toneladas de cobre anuales. Con Coroccohuayco, la empresa proyecta acercarse a las 300.000 toneladas, incremento que ampliaría la demanda de servicios, mantenimiento y proveedores regionales.
En mayo de 2026, el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) aprobó la segunda modificación del Estudio de Impacto Ambiental detallado mediante la Resolución Directoral N.° 00079-2026-SENACE-PE/DEAR.
Esta autorización ambiental, junto con los acuerdos de tierras, representa un avance importante, aunque todavía quedan permisos necesarios para construir y operar.
La inversión anunciada también contempla mayores movimientos de materiales y requerimientos logísticos durante su ejecución.

