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TODO MINERIA
Un reciente estudio titulado «Diagnóstico de la Opinión Pública en Arequipa», elaborado por un equipo académico de la Universidad Católica de Santa María, revela que el 61% de la población mantiene una percepción favorable hacia las empresas mineras que operan en la región. Este estudio, de 187 páginas, se sustenta en 1,400 encuestas aplicadas mayoritariamente en Arequipa (87.1%), y también en Camaná, Caylloma e Islay, con un muestreo estratificado que considera nivel socioeconómico, edad y sexo de los encuestados.
El respaldo social a la minería se refleja en que un 2% de la población califica la imagen de las mineras como muy buena y un 59% como buena, mientras que solo un 35% la considera mala o muy mala. Esta percepción positiva se vincula con la relevancia económica y social que tiene la minería en la región, con proyectos de inversión sustanciales próximos a ejecutarse, como Zafranal, Pampa de Pongo, Don Javier y Tía María, que representan un monto conjunto cercano a los 5,400 millones de dólares. Además, se contemplan inversiones adicionales por 2,400 millones en la ampliación de Cerro Verde y Ampliación Esperanza.
Según el Boletín Estadístico Minero del Ministerio de Energía y Minas, a junio de 2025 el empleo directo en minería alcanzó 256,573 puestos de trabajo formales, con un crecimiento del 7.8% frente a junio de 2024. Arequipa lidera este indicador con 38,216 empleos, seguida por Moquegua y La Libertad. Del total, el 70.6% corresponde a empresas contratistas y conexas, reflejando la dinámica compleja del sector laboral minero.
El aporte económico de la minería también es destacado por el canon minero, que alcanzó 6,982 millones de soles en el primer semestre de 2025, y las regalías mineras, que sumaron más de 1,323 millones. En la distribución por departamentos, Áncash recibió S/ 1,570 millones (18.8%) Arequipa con más de S/ 1,146 millones (13.7%); Tacna, con más de S/ 836 millones (10.0%); y Moquegua, con S/ 820 millones (9.8%).
RETOS SOCIALES
El estudio también evidencia desafíos sociales que la minería debe afrontar. En materia de minería ilegal, el 60% de la población está en contra o considera que debería eliminarse, aunque un 31% valora su aporte al empleo. Esta ambivalencia refleja la complejidad de un fenómeno que impacta directa e indirectamente en muchas comunidades.
A nivel general, el «Diagnóstico» revela un pesimismo estructural y desencanto colectivo que atraviesa a la sociedad arequipeña. Siete de cada diez ciudadanos consideran que el país está peor que hace un año, y el 65% de los jóvenes entre 18 y 34 años aspira a emigrar ante la falta de perspectivas. La inseguridad es la mayor preocupación, con un 37% que la identifica como principal problema, y cerca del 40% ha sido víctima de algún delito reciente.
Se añade la estigmatización hacia la migración venezolana, percibida especialmente en los estratos socioeconómicos A y B como origen de nuevos modelos de crimen organizado; mientras que en los sectores C y D se percibe como competencia laboral.
El descontento se extiende a la política, con un 94% de imagen negativa de los líderes actuales y ausencia de figuras políticas con buena aprobación. También crece la desconfianza hacia los medios de comunicación tradicionales; el 66% no confía en los periodistas, mientras que las redes sociales se han consolidado como fuente principal de información, aunque con altos niveles de desinformación y emocionalidad.
Pese a este escenario, la identidad arequipeña se mantiene fuerte. La población percibe a la empresa privada y la educación como motores del progreso, y la idea de una Arequipa autónoma como un ideal romántico, aunque reconoce que el desarrollo regional depende también de la estabilidad nacional.
El estudio, representa un aporte esencial para comprender el estado actual de Arequipa, ofreciendo información valiosa para fortalecer el diálogo entre Estado, sociedad y actores políticos, y así avanzar hacia políticas públicas más legítimas y eficaces.
