Defender los proyectos que ofrecen beneficios

Por Manuel Gago

El inicio de Tía María (Arequipa) es crucial para el relanzamiento de la minería peruana, proyecto emblemático tanto como Conga, en Cajamarca.

Si la cartera minera de US$60,000 millones estuviera en operaciones, los índices de pobreza estarían por debajo del 10% y de producción por encima del 10%. El percápita nacional sería la envidia en la región. Estarían por los suelos los niveles de desempleo, anemia e ignorancia. Pero no es así por los enemigos. Uno de ellos es la tramitología, de unos 15 trámites en los noventa a más de 250 en la actualidad y, siendo el peor, las autonombradas dirigencias violentas que se imponen en las comunidades alejadas.

Pues, ha llegado la hora de gritar a los cuatro vientos ¡Tía María va! La izquierda anti minera no tiene el monopolio de decir y hacer lo que cree de manera pública. Esa izquierda violenta amedrenta y somete a la vista de las autoridades y de la misma población.

Ya se dijo en todos los idiomas las bondades del proyecto. Los pobladores de Islay y del valle del Tambo serán favorecidos con puestos de trabajo directos e indirectos: 9,000 en la etapa de construcción y 4,800 durante las operaciones. Los emprendedores harán realidad el sueño del negocio propio siendo proveedores de la mina por el abanico de posibilidades: mantenimiento mecánico, eléctrico y electrónico, transporte, hostelería y venta de bienes y servicios que un proyecto de la magnitud de Tía María demandará cuando inicie operaciones.

Los cambios no dependen solamente de las autoridades sino de los actores económicos y de la misma gente. El país no puede continuar sometido a los caprichos de unos cuantos ideologizados que quieren a los pobres consumar sus vidas en pobreza habiendo posibilidades por delante. Tía María es una de ellas. Más canon y regalía para los gobiernos locales, para no ser utilizados en gasto corriente (sueldos y mantenimientos de edificios públicos). El canon es un ingreso excepcional y, por tanto, el gasto debe ser también excepcional; es decir, destinado a infraestructura productiva que beneficie a los pobladores y no a la burocracia.

La minería moderna y responsable no es esa minería estatal, de antes de los noventa, que los comunistas insisten en mostrar: irresponsable con el medio ambiente, las comunidades y el desarrollo del país. Hoy, las mineras suscriben convenios con las comunidades de influencia con el fin de mejorar sus estándares de vida.

Los autoproclamados dirigentes y sus asesores –financiados por ONG dedicadas a entorpecer el desarrollo del país– le hacen creer a la población que Tía María contaminará el río Tambo y que toda el agua será consumida en sus operaciones. ¡Mentiras astronómicas! Una planta desalinizadora abastecerá de agua a las operaciones mineras y la producción de cobre se hará por oxidación y lixiviación sobre canchas totalmente impermeabilizadas: cero posibilidades de filtraciones, proceso considerado en el mundo como el más amigable con el medio ambiente. Tía María tiene licencia de construcción de mina, ratificada en octubre del 2019. Una inversión de US$1,400 millones aumentará en 40% el canon minero y en 27% la producción de cobre nacional, a punto de ser el primer productor de cobre mundial. Los beneficios procedentes de la minería no pueden esperar. La gente quiere para hoy y no mañana o nunca mejorar sus condiciones de vida. ¡Es un crimen postergarlos! 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *