Martín Rodríguez

Abogado Constitucionalista

En CADE Ejecutivos 2025 -foro empresarial más importante del país- se dieron a conocer diferentes opiniones de personajes entendidos en la materia empresarial, tanto del sector público como del privado, las cuales deben aplicarse y ponerse en marcha para que el país siga en el camino del desarrollo económico y social.

Es así que una de las intervenciones más resaltantes de la conferencia la dio el ex ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza, quien enfatizó que la minería nos lleva al primer mundo, y la agroindustria elimina la pobreza, frase tremendamente acertada, puesto que estas dos actividades son vitales para el crecimiento económico y financiero del Perú.

De esta manera, sobre la minería, Carranza enfatizó que el país tiene, actualmente, una cartera de 64 mil millones de dólares en proyectos mineros, los cuales permitirán crear empleos y aumentar las empresas que proveen a compañías mineras, incrementando entre el 4% al 8% del PPBI (cabe señalar que, aproximadamente, cada empleo en la minería genera 15 empleos para los proveedores).

Sobre la agroexportación, el ex titular de Economía y Finanzas manifestó que el Perú logró multiplicar por 20 su producción en 2 décadas, alcanzando más de 11 mil millones de dólares en exportaciones. Sin embargo, el país podría igualmente triplicar la superficie cultivada hasta en 750 mil hectáreas, y así generar más de 6 millones de empleos en zonas altoandinas y periurbanas.

Como vemos -las cifras son exactas y no mienten- estas actividades son el arma secreta para dejar el tercer mundo y acabar con nuestros males sociales, tales como la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades, el hambre, la desnutrición, el frío, el analfabetismo y un largo etcétera. Pero para ello debe existir voluntad política: fortalecer la institucionalidad, mantener la estabilidad macroeconómica, combatir la corrupción y el crimen, entre otros factores.

Y es precisamente estos dos últimos puntos los que le hacen mucho daño al país. En ese sentido, los actos de corrupción deben ser inaceptables y procesados judicialmente con toda severidad; y el crimen -en especial el crimen organizado- debe ser contrarrestado con firmeza por las fuerzas del orden y juzgados con total contundencia, pues ellos son de los más responsables por que el Perú no pueda dejar aún el sub desarrollo.

Correctas ideas del señor Carranza. Bien por CADE 2025.

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