Empresa ratifica diciembre para primera barra de oro en mina ubicada en Moquegua

En el corazón de la región Moquegua, tierra de profunda tradición minera y sede de megaproyectos que han redefinido la economía del sur peruano, se escribe la crónica final de una obra monumental: el proyecto aurífero San Gabriel de Compañía de Minas Buenaventura. El anuncio es firme y genera expectativas que se irradian desde el distrito de Ichuña hacia todo el país: la mina se encuentra en la cuenta regresiva para iniciar su producción en diciembre, con la mira puesta en obtener la «primera barra de oro antes de fin de año», tal como lo adelantó su CEO, Leandro García, a la revista Semana Económica.
San Gabriel, ubicado específicamente en el distrito de Ichuña, provincia de Sánchez Cerro, es un proyecto subterráneo diseñado para producir más de 100,000 onzas de oro anuales, además de plata. La magnitud y la complejidad de la obra quedan patentes en su estado actual: reporta un avance físico del 96% en sus trabajos finales, tal como se detalló en el Foro de Líderes Mineros Nacionales durante PERUMIN 37 y Todo Minería 364 informó.
ESFUERZO E INVERSIÓN
Más allá de los porcentajes, un pilar fundamental de este logro ha sido la vasta inversión realizada y el esfuerzo humano. La construcción, que demandó una inversión multimillonaria, superando las cifras reportadas en los foros mineros recientes, se realizó en una geografía de altura. Cientos de trabajadores, muchos de ellos provenientes de la propia región, han levantado una infraestructura compleja, demostrando la alta capacidad técnica del talento humano peruano para operar en condiciones extremas.
La culminación de la fase de construcción coloca el proyecto en manos de las autoridades para el trámite final: la autorización de operación. La compañía indicó que la inspección por parte de la autoridad competente ya se está coordinando y se esperaba para noviembre, reafirmando su confianza: «no observamos riesgos significativos que puedan comprometer el inicio oportuno de la producción», manteniéndose firmes en el cronograma del cuarto trimestre del 2025.
DESARROLLO PARA EL SUR
El impacto del desarrollo que generará San Gabriel es transversal y se extiende más allá de la veta mineralizada:
Impacto Económico Duradero: Al ser consultados sobre la sostenibilidad social, Buenaventura enfatizó que la relación con las comunidades es sólida y positiva. Durante la construcción, se procuró la inclusión de proveedores locales dentro de la cadena de valor del proyecto. Este enfoque busca no solo asegurar la sostenibilidad social de San Gabriel, sino también generar un impacto económico duradero en Ichuña, fortaleciendo las capacidades técnicas y administrativas de las empresas comunales.
Empleo Calificado: En cuanto a la generación de empleo, la implementación de programas de capacitación y entrenamiento en alianza con CETEMIN ha mejorado notablemente los niveles de empleabilidad de la gente del distrito, ofreciendo oportunidades de trabajo formal y calificado.
Fortalecimiento del Perú Minero: Al consolidar un nuevo pilar de producción de oro, San Gabriel inyectará recursos frescos vía canon minero y regalías a Moquegua, potenciando la inversión pública. Su producción de oro y plata fortalecerá la posición del Perú en el comercio global y contribuirá a la estabilidad económica del país. San Gabriel no es solo una mina; es un modelo de operación que busca integrar el éxito financiero con el compromiso social y el desarrollo local, revalidando el rol de Moquegua como una región clave para el crecimiento nacional.
