Se incrementa en un 8,5%, mientras que las exportaciones cerraron el 2025 creciendo más de un 27% y con récords históricos.
En términos de cuentas nacionales, el aporte de la minería al PIB creció 8,5% si comparamos el tercer trimestre de 2025 con el mismo período del 2024. Promediando el aporte minero a la economía nacional de los primeros nueve meses del año, este registra un 5,7% por encima del 2024. Sin embargo, la minería espera cerrar un año a varias velocidades.
Sin duda destaca el desempeño exportador de la minería metalífera, el 2025 cerró con US$ 5,900 millones, equivalentes a un alza próxima al 27% respecto al 2024. Este nivel es también la mayor participación de la minería en las exportaciones argentinas de la que se tenga registro, representando casi un 7% de las exportaciones argentinas del 2025, cerca de US$ 5,900 millones sobre un total exportador argentino que se estima que se acerque a US$ 86,000 millones en 2025.
Según los datos disponibles hasta noviembre, el oro y la plata representan aproximadamente 81% de las exportaciones mineras argentinas. No obstante, los precios en máximos históricos para ambos minerales explican en gran medida este récord exportador, ya que los volúmenes físicos de producción se encuentran desde 2019 en un contexto de contracción. Esto ocurre por la madurez de esas operaciones -muchas de las cuales se encuentran en actividad desde la década del 90- y la falta de incentivos para realizar nuevas inversiones durante los últimos años. De las 8 operaciones, al menos la mitad mantiene un horizonte de producción (Life of Mine) de menos de 4 años, lo cual vuelve preocupante la situación de un rubro con aporte tan significante a las exportaciones.
El litio mostró un crecimiento significativo de su producción en Argentina, a pesar de los bajos precios de referencias internacionales. Las empresas han invertido más de US$ 7,000 millones para poner en marcha las siete plantas productivas que se encuentran al cierre del 2025, no obstante, los valores de exportación superarán levemente a los de 2023 (USD 835 millones), uno de los años de mayor alza de precios. Este año finalizará con una producción que posiblemente se aproxime al rango de 100-110 mil toneladas de carbonato litio equivalente. Esto es un 35%-45% de crecimiento interanual respecto a 2024 y 140% respecto al último máximo de exportaciones (2023).
Finalmente, la producción de rocas y minerales industriales es mucho más heterogénea que los rubros mineros anteriores. Con presencia en todo el país, se calcula que unas 50.000 familias viven de su actividad, gran parte de ella vinculada directamente a la construcción, hoy aún muy golpeada por el freno de la actividad. Si bien el indicador sintético de la construcción (ISAC) muestra un alivio respecto a 2024 (a octubre muestra un crecimiento promedio del 8%), en la comparación con 2023 está aún 24% por debajo.
PRINCIPALES APORTANTES DE DIVISAS
Las exportaciones mineras son esenciales para la producción, el trabajo y el comercio exterior de muchas de las provincias argentinas. En Catamarca, Santa Cruz, San Juan y Jujuy las exportaciones mineras representan más del 80% del comercio exterior de cada una de estas provincias, mientras que en Salta representan más del 44%, de acuerdo con datos de la Secretaría de Minería.
La minería y el agro tienen un factor estructural común para la economía argentina. Ambos emergen como los únicos sectores de la economía nacional que generan un aporte neto positivo de divisas al país. Es decir, generan exportaciones por encima de sus importaciones, siendo ambos sistemáticamente superavitarios en generación de divisas. Desde enero del 2003 hasta nuestros días la minería ha tenido todos los meses un balance cambiario positivo. Es decir, no ha habido un mes en más de veinte años en dónde el sector minero no haya ingresado más dólares de los que egresó, como bien destacó un informe reciente de la Secretaría de Minería.
(Fuente: CAEM Argentina, Nadav Rajzman (CAEM), Guido D’Angelo (BCR)
