Impresas mineras han solicitado cientos de permisos en toda Colombia y Argentina en respuesta al aumento vertiginoso de la demanda de cobre. Se prevé que para 2035 se produzca un déficit de oferta, impulsado en parte por la transición energética. Los expertos sostienen que América Latina está bien posicionada para sacar provecho de esta situación.
Dialogue Earth, en colaboración con Climate Tracker, Mongabay y El Espectador, descubrió que había 201 licencias mineras activas en Colombia, mientras que otras 746 solicitudes de licencia aún se encontraban en proceso de revisión. Por su parte, Argentina cuenta con 76 licencias mineras de cobre activas.
La transición energética, advierte la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad, por sus siglas en inglés), es “fundamentalmente intensiva en minerales”. Paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos y redes para transportar la electricidad dependen de minerales como el cobre.
Sin embargo, según la Agencia Internacional de Energía, el mundo podría enfrentar un déficit de cobre de alrededor del 30% para 2035, como resultado de los “limitados descubrimientos de recursos y los largos plazos de ejecución” de nuevos proyectos.
Esto, afirma Ana Carolina González, directora para América Latina del Instituto de Gobernanza de los Recursos Naturales (NRGI), pone a América Latina en un lugar “interesante”. Argentina y Colombia están impulsando docenas de proyectos para acelerar la extracción. José Cabello, un geólogo con más de cinco décadas de experiencia en la minería latinoamericana, afirma que los geólogos consideran cada vez más a Argentina, Colombia, Ecuador y Brasil como territorios con gran potencial para el cobre. Aunque no se espera que superen en producción a gigantes regionales como Chile y Perú, estos países están ganando protagonismo como destinos de relevancia mundial para la exploración de cobre y el futuro crecimiento de la oferta, agrega.
(fuente: Dialogue Earth)
