En un momento crucial para la reactivación económica del sur peruano, el proyecto Tía María se consolida como el activo estratégico más ambicioso de Southern Copper Corporation (SCC). Con una inversión de US$ 1,800 millones, el proyecto no solo transformará la matriz productiva de Arequipa, sino que se convertirá en una de las mayores fuentes de ingresos fiscales para el país en las próximas décadas.

La viabilidad económica de Tía María representa un flujo de caja sin precedentes para el tesoro público. Según las proyecciones financieras de la compañía, basadas en la cotización actual del cobre, el proyecto generará durante sus primeros 20 años de operación un total de US$ 4,600 millones en concepto de impuestos y regalías.

Estos recursos, que provienen de una proyección de exportaciones por US$ 20,200 millones, están destinados directamente a financiar el cierre de brechas sociales, obras de infraestructura y servicios básicos en la región Arequipa y la provincia de Islay, fortaleciendo el proceso de descentralización a través del canon minero.

Al cierre del 2025, Tía María registra un sólido avance físico del 24%, con un capital ya comprometido de US$ 790 millones. La infraestructura empleará tecnología de punta mediante el proceso de Extracción por Solventes y Electrobtención (ESDE), garantizando una producción anual de 120,000 toneladas de cátodos de cobre de alta pureza sin emisiones que afecten el entorno, cumpliendo los más altos estándares ESG internacionales.

«Tía María no solo es una pieza clave para nuestra meta de producir 1.6 millones de toneladas de cobre al 2033, sino que simboliza la confianza en el clima de inversión y el respeto al estado de derecho en el Perú», destaca el reporte corporativo de SCC.

IMPACTO SOCIAL Y EMPLEO LOCAL

El impacto del proyecto ya se siente en la economía familiar. Al finalizar 2025, Tía María ha generado 3,589 empleos, de los cuales cerca de mil han sido cubiertos por ciudadanos de la provincia de Islay. Se estima que, en el pico de su fase de construcción, se alcancen los 5,000 puestos de trabajo.

Una vez iniciadas las operaciones en 2027, la estabilidad laboral se traducirá en 764 empleos directos y un efecto multiplicador de 5,900 empleos indirectos, dinamizando sectores como servicios, transporte y comercio local. Además, mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, SCC ya ha invertido globalmente más de US$ 400 millones en infraestructura social, reafirmando que el desarrollo minero y el bienestar regional son dos caras de la misma moneda. (Imagen IA)

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