Luis Miguel Castilla advierte que actividad ilícita incrementó movimiento económico en 6 veces durante últimos 5 años en el país

La Ciudad Blanca fue escenario de un diagnóstico crudo y urgente sobre su futuro inmediato. Durante una capacitación especializada para comunicadores, promovida por la Fundación Romero y el Colegio de Periodistas de Arequipa, el exministro de Economía y director de Videnza Consultores, Luis Miguel Castilla, presentó el informe «Análisis regional de Arequipa rumbo a las elecciones 2026».

La tesis central de Castilla fue una alerta roja: el aparato productivo nacional, y especialmente el arequipeño, se encuentra bajo un riesgo existencial debido al desborde de las economías ilegales. Según el especialista, la inseguridad ciudadana no es solo un problema policial, sino un lastre económico que podría frenar irreversiblemente el desarrollo regional.

EL CÁNCER DE LA MINERÍA ILEGAL

Castilla reveló cifras alarmantes: a nivel nacional, la minería ilegal ha pasado de manejar US$ 1,777 millones a multiplicar su flujo por seis veces en apenas cinco años. Este crecimiento exponencial, impulsado por los precios récord del oro y el cobre, ha creado una estructura criminal que hoy compite con el Estado por el control del territorio.

En el caso específico de Arequipa, la exposición puso el foco en la provincia de Caravelí. El aumento descontrolado de plantas de beneficio de oro en esta zona ha generado un foco de violencia y criminalidad que amenaza con expandirse a otros sectores.

«Si no se recupera el control, el país puede entrar en una crisis generalizada donde las mafias terminen dictando las reglas del mercado», advirtió el también ex ministro de Economía.

LOS PILARES QUE AREQUIPA

A pesar de la amenaza, Arequipa se mantiene como la segunda región que más aporta a la producción nacional (5.4% del PBI).

Castilla subrayó que la minería es el motor indiscutible, representando el 32.6% del Valor Agregado Bruto (VAB) regional.

El exministro enfatizó la necesidad crítica de concretar la cartera de inversión minera de Arequipa, que suma US$ 8,614 millones en 15 proyectos potenciales.

Mencionó con especial énfasis a Tía María y Zafranal, proyectos que no solo inyectarían divisas frescas, sino que servirían como barrera de formalidad frente al avance ilegal.

A la par del subsuelo, Castilla destacó el potencial eólico y solar: Arequipa es el hub energético del Perú, con 15 proyectos de energías renovables en marcha por más de US$ 2,300 millones. «Arequipa tiene el 67% de la potencia solar proyectada del país; es una ventaja competitiva que no podemos permitir que se pierda por la inestabilidad política, que la convierte en la capital energética del Perú», señaló.

INFORMALIDAD Y BRECHAS

La exposición de Castilla no solo se centró en grandes cifras, sino en la realidad del ciudadano de a pie. Arequipa presenta indicadores de desarrollo humano superiores al promedio nacional, pero arrastra deficiencias estructurales graves:

  • Informalidad y Empleo: El exministro detalló que, aunque Arequipa es líder en empleo minero formal (46,924 trabajadores), la informalidad laboral regional alcanza el 62.8%. Esto significa que más de la mitad de la PEA carece de protección social.
  • Desempleo y Crecimiento: Se advirtió que Arequipa crece menos que otras regiones vecinas. «Crecer al 3% es insuficiente para cerrar brechas», sentenció Castilla, indicando que se requieren tasas superiores al 6% para reducir la pobreza de forma sostenida.
  • Potencial Agroexportador y Turismo: El informe destacó que Arequipa tiene una de las canastas exportadoras más ricas (alcachofas, uvas, palta), pero el retraso en infraestructura hídrica impide que este sector despegue. El turismo, por su parte, sigue siendo vulnerable a los conflictos sociales.

AGENDA CRÍTICA 2026-2031

Para Luis Miguel Castilla, la agenda hacia las próximas elecciones regionales debe centrarse en cinco ejes: destrabar proyectos de inversión, reducir la informalidad, mejorar la infraestructura urbana (hoy colapsada por el tráfico), fortalecer la salud pública y, por encima de todo, combatir la inseguridad.

«La competitividad de Arequipa está amenazada por cuellos de botella urbanos y sociales. La riqueza que genera la minería debe traducirse en mejores servicios públicos; de lo contrario, el descontento seguirá siendo el caldo de cultivo para las economías ilegales», concluyó Castilla ante el auditorio de comunicadores que participaron del taller “Elecciones 2026”.

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