Martín Rodríguez

Abogado Constitucionalista

Tras la deflagración de Camisea que originó la crisis de gas en el país, se han venido dando una serie de acontecimientos negativos para el normal desenvolvimiento de la vida de los ciudadanos, quienes evidentemente necesitamos, de una u otra forma, el servicio de gas para satisfacer las diferentes necesidades, ya sea en el uso doméstico (para preparar los alimentos en los domicilios) microempresariales (por los servicios vehiculares, por ejemplo) o industriales.

Sin embargo, también es verdad que muchas de las situaciones adversas, como la suba del precio del gas, se viene dando no realmente por un desabastecimiento (un principio básico en economía es que cuando un bien o un servicio es escaso, su precio sube) sino por simplemente especulación de los empresarios, quienes han utilizado la explosión en Camisea como excusa para crear un ambiente de zozobra, aduciendo falsamente la escasez del producto para incrementar los precios y enriquecerse, a costa de perjudicar a la ciudadanía.

Ello evidentemente tiene consecuencias nefastas, y dicho actuar es castigado penalmente (el Código Penal peruano contempla varios delitos de orden económico, como la especulación y suba injustificada de precios a través de crear un ambiente falso de alarma, todo para beneficiarse económicamente), lo que creemos, se ha dado en estos días, similar al caso del oxígeno para uso humano durante la emergencia por el Covid 19.

Siendo así las cosas, el Ministerio Público, Ministerio de Energía y Minas y demás entidades correspondientes, deben investigar el caso y hallar a los responsables por haber creado, injustificadamente, un pánico colectivo producto de una inverosímil falta del gas natural, lo que viene trayendo serios problemas al país, sumando a otra crisis que es la del fenómeno del Niño, que ya golpeó al sur del Perú y Arequipa en particular, y que está afectando actualmente a otras zonas del Perú como Tumbes, Piura o Lambayeque. Así, debe solucionarse prontamente este problema, calmar a la población, y procesar y en su momento sentenciar a los responsables por el pánico injustificado.  

Otrosí: Precisamente, debo mencionar que la empresa minera Cerro Verde apoyó incondicionalmente a los damnificados por las fuertes lluvias y desborde de torrenteras que sufrió la ciudad las semanas pasadas, hecho que me consta, puesto que, como lo mencioné en la columna anterior, mi urbanización fue afectada por la Torrentera Chullo. Gracias a Cerro Verde por su apoyo, el cual fue vital para los vecinos. 

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