Es el sector con mejores sueldos y su desafío encontrar las personas para la mayor expansión minera de su historia.
La minería argentina presenta hoy una paradoja que pocos sectores exhiben con tanta claridad. En abril de 2025, el empleo formal directo registró 38.801 puestos de trabajo, una caída del 5,3% interanual y la décima contracción consecutiva. Solo en el primer cuatrimestre de ese año el sector eliminó 605 puestos. Sin embargo, las proyecciones para los próximos cinco años dibujan el escenario opuesto: una expansión laboral sin precedentes en la historia minera del país.
La explicación de esa tensión es estructural. Los proyectos que definirán la próxima década todavía están en etapa de construcción o aprobación. El talento que necesitan aún no existe en la escala requerida. Y el tiempo para cerrar esa brecha es más corto de lo que parece.
EL PISO ACTUAL: QUÉ TIENE HOY EL SECTOR
La minería emplea de manera directa a 37.000 personas y genera más de 120.000 puestos indirectos, según datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM). Se trata del sector con menor informalidad laboral de la economía: apenas el 1,3% de empleo no registrado, contra el 42% del promedio general. Y el salario promedio del trabajador minero es 3,7 veces superior al del resto del sector privado.
El recorrido histórico muestra una industria en expansión sostenida: en enero de 1996 el sector registraba 33.044 empleados formales; ese número escaló hasta superar los 90.000 puestos en 2015 y tocó un pico histórico de 100.578 trabajadores en enero de 2024. Los proyectos metalíferos concentran el mayor volumen, con 11.284 puestos (29,1% del total), seguidos por los servicios mineros con 8.807 (22,7%) y las rocas de aplicación con 5.408 (13,9%). En abril de 2025 operaban 997 empresas mineras, con un promedio de 39 empleados por firma.
En ese contexto de contracción general, el subsector del litio actúa como contratendencia: la exploración y financiación de proyectos de litio creó 239 nuevos puestos con un crecimiento interanual del 11,8%. Es, además, el rubro con mayor participación femenina: las mujeres representan el 22,3% de su fuerza laboral, con un incremento del 8,6% en el último año.
LO QUE VIENE: LAS PROYECCIONES QUE CAMBIAN TODO
El verdadero salto laboral del sector minero argentino todavía no ocurrió. Según un informe de Morgan Stanley, en 2026 se espera la creación de unos 12.000 empleos solo en construcción, con una fuerza laboral total vinculada a metales que alcanzará los 28.000 trabajadores. En 2027, el crecimiento se acelera: cerca de 36.000 empleos en construcción y un total de 51.000 puestos directos en el sector.
Las exportaciones de minerales metálicos acompañan esa curva: de USD 5.000 millones en 2025, podrían duplicarse a casi USD 10.000 millones en 2026, según el mismo informe de Morgan Stanley.
Para el cierre de 2026, la minería superaría los 115.000 empleos entre directos e indirectos, con salarios que duplican y triplican la media nacional.
La proyección más ambiciosa la sostiene la CAEM: el desarrollo pleno de los proyectos de cobre y litio podría llevar la masa laboral directa e indirecta del sector a entre 200.000 y 250.000 puestos, con un horizonte de 200.000 nuevos empleos hacia 2032, fraccionados por inversiones que superan los USD 33.000 millones
(Fuente: Más&Energía)

