Expansión de Antapaccay busca duplicar producción, fortalecer economía local y consolidar operación sostenible por 25 años
La provincia cusqueña de Espinar se encamina a un punto de inflexión en su desarrollo minero con la ejecución del proyecto Coroccohuayco. Una iniciativa de la Compañía Minera Antapaccay que contempla una inversión de 1,800 millones de dólares y proyecta duplicar su actual nivel de producción. De acuerdo con información difundida por ProActivo, esta expansión no solo garantiza la continuidad de las operaciones, sino que establece una visión de largo plazo basada en sostenibilidad y generación de valor compartido.
Durante su participación en el evento “Desayuno Minero: Desafíos y Oportunidades para la Industria Minera”, organizado por la Cámara de Comercio Peruano-Chilena, el gerente general de Antapaccay, Karim Batallanos, destacó que el proyecto permitirá extender la vida útil de la operación por al menos 25 años. “Esperamos que esto genere una contribución total durante toda su vida útil en la zona”, señaló.
Uno de los aspectos más relevantes es el impacto económico en el entorno local. Según ProActivo, la empresa alcanzó en 2025 un récord de compras locales por 310 millones de soles, más del doble de lo registrado hace cinco años. Este dinamismo ha permitido que proveedores locales amplíen su alcance y participen en proyectos de mayor envergadura dentro del sector minero nacional. Actualmente, el 80% del transporte de concentrado hacia el puerto de Matarani está en manos de empresas de la zona.
En paralelo, la operación avanza hacia la automatización. Antapaccay implementa tecnología de punta que permite operar equipos de manera remota, reduciendo riesgos laborales y optimizando procesos. La incorporación de sistemas como sensores en palas y mantenimiento modular ha elevado la disponibilidad de equipos a niveles cercanos al 92%, posicionando a la mina en estándares de clase mundial.
Finalmente, el componente social se consolida como un eje clave. Con una fuerza laboral de 5,000 personas, de las cuales el 44% pertenece a la zona de influencia, la empresa apuesta por el diálogo permanente con las 13 comunidades cercanas. Esta estrategia ha permitido mantener estabilidad social en los últimos años, reforzando la viabilidad del proyecto y su contribución al desarrollo regional.

