Por Wilfredo Mendoza Rosado

Escribo a tientas y a ciegas, que es la peor forma de hacerlo. Al trazar estas líneas, no sabemos con exactitud el nombre del candidato que irá a la segunda vuelta con, hasta ahora, la única segura: Keiko Fujimori, con el 17.064 % al 93.057 % del conteo oficial a cargo de personal de la ONPE. Y en segundo lugar, el candidato Roberto Sánchez, con el 11.973 %. Aunque no somos brujos ni koriticas, todo parece indicar que ellos serán los contendores de la segunda vuelta.

Veremos qué pasa. Aunque el escenario, desde mi punto de vista, es el peor de los peores, teniendo en cuenta que es la cuarta vez que la Keiko llega a esta instancia y siempre pierde. En esta oportunidad, el cuasi seguro Sánchez es un auténtico aventurero de la política, y lo primero que haría, en caso salga elegido como Presidente de la República, sería otorgar amnistía al expresidente Pedro Castillo, quien se encuentra en prisión.

No comulgo ni con la Fujimori y menos con su ocasional adversario, quienes me parecen más de lo mismo; solo quieren servirse del poder y no servir al pueblo peruano. Es mi verdad. Para citar: ¿cómo puedo confiar en una mujer que nunca ha trabajado en su vida? Es como confiar las llaves de mi propiedad a un ladrón y decir que la cuide.

El caso de Sánchez es peor, porque maneja un lenguaje retrógrado que pretende nacionalizar las pocas empresas; es decir, lo que se aplicó y fracasó en Cuba o Venezuela, por citar dos casos y dos rotundos fracasos, que son la mejor forma de cómo no gobernar un país.

Además, el candidato Sánchez registra 8 denuncias por peculado, fraude y falsedad ideológica. En buen romance, ambos son los peor capacitados para asumir el cargo de presidente. El escenario se presenta como hace 5 años, cuando el ígnaro profesor Castillo asumía el cargo, no encontraba ministros y acabó, ya sabemos cómo….

Reitero que soy un demócrata y creo en el sistema, pero en nuestro país la hemos desnaturalizado con hasta 34 candidatos quienes, en muchos casos, ni siquiera han llegado a pasar la valla electoral del 5 %. Una vergüenza, porque solo quieren arribar al poder sin tener de base un partido o algo parecido por el bien de la propia democracia, que tanta falta hace en nuestro país.

Avizoro un triste escenario, y todo por quienes detentan el poder; si no, veamos a Acuña, Luna, Álvarez, Belmont, etc., quienes nunca entendieron que para ser presidente uno debe estar preparado y no actuar como aves de rapiña. Una triste realidad. Veremos qué pasa.

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