Proyecto en Chala-Arequipa revela un sistema pórfido de gran escala con potencial de clase mundial, reconfigurando el mapa exploratorio del cobre

TODO MINERÍA

En la geografía minera del sur peruano, un nombre empieza a repetirse con insistencia técnica y expectativa empresarial: Cangallo. Lo que comenzó como un objetivo exploratorio en la franja costera de Arequipa hoy es presentado como uno de los hallazgos de cobre más relevantes de las últimas dos décadas en el Perú.

Durante su participación en proEXPLO 2026, Michael Sherington, director de Operaciones Perú de la compañía australiana AUsQuest, no dudó en elevar el tono de sus afirmaciones. “Este greenfield de Cangallo ha sido el mejor descubrimiento de cobre en Perú durante los últimos 20 años”, sostuvo, marcando el inicio de un relato que mezcla geología, logística y expectativas de desarrollo a gran escala.

OCULTO BAJO LA COSTA AREQUIPEÑA

Cangallo no es un hallazgo superficial ni aislado. Las evidencias técnicas describen un sistema tipo pórfido de cobre y oro con mineralización desde superficie y continuidad en profundidad, aún abierta en múltiples direcciones. Las perforaciones han delineado un corredor mineralizado que supera los 1,500 metros de longitud, entre 250 y 500 metros de ancho, y con más de 400 metros de profundidad explorada, pero sin límites definidos.

El proyecto se ubica a solo 30 kilómetros de Chala, cerca del litoral, a 1,200 metros sobre el nivel del mar. Esa cercanía a la costa, sumada a la disponibilidad de carreteras, líneas eléctricas y potencial energético renovable, lo convierte en un caso atípico dentro de la exploración de cobre en el país. “Nos da acceso al océano, transporte y sistemas logísticos”, destacó Sherington, subrayando una ventaja que podría reducir significativamente los costos de desarrollo.

GEOLOGÍA ABIERTA Y SEÑALES DE SISTEMA MAYOR

Los estudios iniciales han identificado una estructura tipo caldera de 3 por 2 kilómetros, parcialmente cubierta por sedimentos que han ocultado durante años el potencial geológico subyacente. Bajo esa capa, pequeñas exposiciones de rocas volcánicas con vetas de sericita y anomalías de cobre y molibdeno confirman la existencia de un sistema más amplio.

Las perforaciones RC, espaciadas cada 300 metros, han revelado mineralización continua que se expande con cada campaña. En varias secciones se han detectado intervalos con leyes superiores a 0,5% de cobre, lo que sugiere zonas de mayor enriquecimiento dentro del sistema.

Uno de los aspectos más relevantes es la transición entre zonas oxidadas y sulfuros secundarios a profundidades mayores a los 300 metros, lo que abre la posibilidad de métodos de lixiviación en pilas de bajo costo y mayor eficiencia económica.

EL SUR COMO NUEVO CORREDOR CUPRÍFERO

Más allá del hallazgo puntual, Cangallo empieza a redefinir la lectura geológica de toda la franja costera del sur peruano. Sherington lo resume como un cambio de escala: “Cangallo realmente eleva la prospectividad en toda esta franja”.

El proyecto no solo se interpreta como un activo aislado, sino como parte de un corredor estructural más amplio con potencial aún no explorado. La empresa ya anticipa nuevas campañas de perforación RC y diamantina para los siguientes días 2026, con el objetivo de ampliar el sistema y buscar zonas de mayor ley en profundidad.

En un contexto global donde el cobre se ha convertido en un mineral estratégico para la transición energética, la electrificación y el desarrollo tecnológico, Cangallo aparece como una pieza clave en el tablero sudamericano. Perú, una vez más, se enfrenta a su propio espejo geológico: abundancia de recursos, pero también el desafío de convertirlos en desarrollo sostenido. Cangallo, por ahora, es promesa, evidencia y advertencia al mismo tiempo.

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