Romper el techo de cristal

Mag. Ismael López Alguiar
Ismael.lopez@pucp.edu.pe
CEO de FLUIR

Ascender en minería no es fácil. El sector más competitivo del Perú es la minería. Solo los mejores estamos en este Sector. Ingresar no es fácil, mantenerse requiere muchos esfuerzos profesionales y sacrificios personales. Imagínese lo que implica desarrollar una carrera exitosa que además implique ascensos y mayores responsabilidades.

Para nadie es un secreto que la estructura organizacional de las empresas del sector minero energético es una pirámide que tiene un solo CEO, algunos cuantos gerentes de línea o proceso, superintendentes de acuerdo a la necesidad de la operación y jefes en mayor cantidad. Luego están muchos expertos, especialistas, técnicos y analistas. Que son los mejores en lo que hacen y desarrollan su carrera en su puesto y son felices sin asumir responsabilidad de gestionar personas.

La jefatura y las superintendencias son líneas medias de mando que requieren un profundo conocimiento técnico, especialización y solvencia profesional. Pero también habilidades blandas para gestionar proyectos, entender la ejecución adecuada de presupuestos. Especialmente convencer a sus superiores para lograr la mayor asignación de recursos para manejar personal altamente especializado.

Ser jefe y/o superintendente es casi como ser entrenador de futbol. Debes gestionar estrellas y sus elevados egos, motivar un vestuario que lidia con la tensión familiar, personal y profesional de trabajar en un régimen. Que es tentado permanentemente por otras empresas y, que de muchas maneras, requiere ser engreído, tratado con respeto y recibir mucha atención para desarrollarse a su máxima potencia.

No es fácil, pues ya no se trata de cuánto trabajas y produces tu como profesional, sino de cuanto haces trabajar a todos a su máximo nivel, cómo gestionas las exigencias del personal con los requerimientos de la alta dirección de lograr resultados, cumplir la planificación y siendo lo más eficiente posible en la ejecución presupuestarias.

Todas las personas (independientemente de su sexo) requieren una curva de aprendizaje muy compleja con abundante ensayo y error, cambio de estrategia e incluso contradicciones. Pero esa lucha, en el caso de profesionales mujeres es más compleja, pues sus jefes, sus pares masculinos e incluso sus subordinados no le brindan la confianza necesaria para asumir responsabilidades mayores (ni siquiera intentarlo, postularse o competir); cuando se atreven y logran su oportunidad de romper el techo de cristal empiezan una gestión con casi nada de crédito para desarrollarse y a veces con el “vestuario” en contra. Como lo resumió una ingeniera: “En minería a las mujeres no se nos permite ser mediocres. Nos exigen el doble, para darnos la mitad”.

Este articulo No es una queja, ni un intento de victimizar a las mujeres del Sector. Es solo la descripción objetiva del terreno y las reglas de juego para ascender y fluir en minería. Para fluir en minería, mujer, debes tener en claro que la tendrás más difícil por lo que debes esforzarte más, pero con estrategia, planificación y mejor mercadeo de nuestros proyectos y carrera. No se trata de deprimirse y quejarse, sino de automotivarse y demostrar que no hay mujer minera mediocre y todas (si lo deciden) podrán romper el techo de cristal que nos les deja ascender.

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