Ejecutivos del sector plantean un tren para reducir costos, descongestionar rutas y acelerar inversiones mineras estratégica
.TODO MINERÍA
La minería peruana busca ingresar a una nueva etapa de crecimiento basada en la cooperación empresarial y la planificación conjunta de grandes proyectos. Durante el SIMPOSIO – XVI Encuentro Internacional de Minería, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), altos ejecutivos del sector coincidieron en que el Perú tiene la posibilidad de consolidarse como potencia minera global si logra destrabar inversiones mediante infraestructura compartida, mayor articulación público-privada y reglas claras para atraer capitales.
La discusión, moderada por Víctor Gobitz, CEO y presidente de Quilla Resources, puso sobre la mesa un cambio de visión dentro de la industria: pasar de proyectos aislados a estrategias integradas que permitan reducir costos, mejorar la competitividad y generar desarrollo territorial en regiones clave como Apurímac, Cusco y Cajamarca.
Gobitz remarcó que el país necesita un Estado con mayor capacidad de ejecución, predictibilidad y sentido de urgencia para acelerar proyectos mineros que hoy permanecen detenidos pese a la creciente demanda internacional de cobre y minerales estratégicos para la transición energética global.
CORREDOR FERROVIARIO PARA IMPULSAR EL SUR MINERO
Uno de los planteamientos más ambiciosos fue presentado por Raúl Jacob, vicepresidente de Finanzas y director financiero de Southern Peru Copper Corporation, quien propuso avanzar hacia un corredor logístico minero que incluya un tren de carga entre Apurímac y la costa peruana.
Según explicó, esta infraestructura permitiría optimizar el transporte de minerales, reducir la presión sobre las carreteras y disminuir costos operativos para varias compañías que desarrollan proyectos en el sur del país.
Jacob sostuvo que iniciativas de esta magnitud requieren liderazgo estatal y una visión nacional de largo plazo, planificando con miras a un futuro cercano con la puesta en marcha de nuevos proyectos mineros que generarán recursos y desarrollo en las zonas de influencia, como beneficio general para el país en tiempos de gran demanda por los minerales críticos, como el cobre.
INFRAESTRUCTURA COMÚN EN CAJAMARCA
El gerente general de Minsur, Juan Luis Kruger, sostuvo que la minería moderna exige cada vez más alianzas estratégicas y esquemas de cooperación empresarial para enfrentar proyectos de gran escala. En esa línea, planteó desarrollar sinergias entre iniciativas como Michiquillay, Galeno y Conga, en Cajamarca, mediante infraestructura compartida.
Kruger señaló que una estrategia conjunta permitiría reducir riesgos financieros y ambientales, además de acelerar inversiones que podrían dinamizar la economía regional. “El camino a seguir para diversificar el riesgo es unir esfuerzos”, afirmó durante el panel.
Asimismo, destacó el posicionamiento internacional de San Rafael, en Puno, considerada una de las minas de estaño más importantes del mundo. Explicó que Minsur ha logrado consolidar una cadena integrada de producción gracias a la fundición y refinería de Pisco, permitiendo comercializar estaño con trazabilidad completa desde la exploración hasta el consumidor final.
Por su parte, Leandro García, gerente general de Compañía de Minas Buenaventura, propuso evaluar soluciones conjuntas como relaveras comunes o plantas concentradoras compartidas, siempre bajo criterios técnicos, ambientales y sociales adecuados.
El ejecutivo resaltó además la reciente aprobación del MEIA-d del proyecto Coroccohuayco, en Cusco, cuya inversión superaría los US$ 1,800 millones. Según explicó, esta iniciativa permitirá ampliar la actividad minera en Espinar por más de 25 años y fortalecer la presencia de la empresa en ocho regiones del país.
García enfatizó que el crecimiento minero no debe medirse únicamente por producción o exportaciones, sino también por su capacidad para generar legitimidad social, empleo y desarrollo territorial sostenible.
En tanto, Pablo Carvalho, Funding Manager de Glencore Chile, coincidió en que el Perú necesita fortalecer la coordinación entre empresas y Estado para mantener competitividad frente a otros mercados mineros de América Latina.
El encuentro dejó en evidencia que la industria minera peruana busca redefinir su modelo de crecimiento mediante cooperación, infraestructura integrada y una mayor articulación institucional. En un escenario internacional marcado por la alta demanda de cobre, el reto será transformar las inversiones en oportunidades concretas para las regiones y la población.


