Reunión entres ejecutivos y Minem apunta a agilizar permisos y frenar pérdida de competitividad en exploración

ALEXANDRA ROZAS – TODO MINERÍA

Buscando frenar la pérdida de competitividad global frente a competidores directos en la transición energética, el ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta Mechán, lideró en Lima una reunión de alto nivel con los directores ejecutivos (CEOs) de las principales corporaciones mineras del país. El encuentro público-privado apuntó a blindar una robusta cartera sectorial compuesta por 65 proyectos valorizados en más de US$ 63,000 millones y distribuidos en 18 departamentos; sin embargo, la cita estuvo marcada por la urgencia de establecer una «hoja de ruta» multisectorial que destrabe la tramitología ambiental e impulse la exploración minera nacional, una etapa crítica donde el Perú ha comenzado a perder tracción frente a otras potencias mineras de la región.

LA TRAMPA REGULATORIA

El eje central de la discusión giró en torno al entrampamiento que sufren las inversiones en sus fases iniciales. Aunque el MINEM presentó recientemente una cartera de exploración para el año 2026 valorizada en más de US$ 757 millones (con un 40.7% enfocado en oro y un 32.2% en cobre), gremios y directivos técnicos alertaron que un alarmante 70.3% de estas iniciativas se encuentra «atrapado» bajo la evaluación de complejos Instrumentos de Gestión Ambiental (IGA). Esta parálisis burocrática en la obtención de permisos retrasa el inicio de las perforaciones básicas, lo que impide reponer reservas y extiende de forma crítica los plazos para que un hallazgo geológico se convierta en una mina comercial.

LA BRECHA DEL ÉXITO GEOLÓGICO

Para contextualizar la gravedad técnica del sector, expertos y exfuncionarios recordaron cifras que la opinión pública desconoce: en la minería moderna, de cada 1,000 zonas prospectadas por los geólogos, solo 100 devienen en prospectos reales, apenas 10 entran a una cartera de inversión formal y solo una logra convertirse en una operación productiva tras 20 o 30 años de costosos estudios. Frente a este panorama, la urgencia de acelerar la incorporación de tecnología —como la inteligencia artificial para mapas de prospectividad implementada por el Ingemmet, o la autonomía operativa vista en Quellaveco y Shougang— se vuelve el único camino para elevar la eficiencia sistémica y el atractivo de la plaza peruana.

IMPACTO Y DESCENTRALIZACIÓN

Las consecuencias de las decisiones tomadas en este espacio afectarán directamente a los presupuestos subnacionales del Perú profundo. La minería general genera actualmente el 64.2% de las exportaciones totales del país y sostiene más de 264,000 empleos directos. Lo crucial radica en su efecto multiplicador: por cada puesto directo se generan 8.2 empleos indirectos en la proveeduría local. Dinamizar la exploración y asegurar la estabilidad jurídica en regiones clave como Arequipa, Áncash, Apurímac o Moquegua garantiza la continuidad de las transferencias por canon y regalías (que superaron los S/ 10,000 millones), recursos que resultan indispensables para el cierre de brechas sociales e infraestructura en las comunidades más alejadas del territorio nacional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *