La región atraerá más de US$ 3,000 millones en inversiones y se proyecta como uno de los principales polos de energías limpias de Sudamérica.
TODO MINERÍA
Arequipa acaba de dar un paso decisivo hacia la economía del futuro. La región fue elegida para albergar el primer terminal marítimo especializado en hidrógeno y amoníaco verde del Perú, una infraestructura estratégica que no solo impulsará la transición energética nacional, sino que también posicionará al país como un potencial exportador de combustibles limpios hacia los mercados internacionales.
La iniciativa, impulsada por la empresa Horizonte de Verano S.A.C., recibió la habilitación portuaria de la Autoridad Portuaria Nacional (APN) y contempla una inversión total de US$ 540 millones. El proyecto incluye amarraderos marítimos, sistemas de almacenamiento de amoníaco verde, tuberías subacuáticas y una planta desalinizadora que permitirá producir combustibles sostenibles utilizando exclusivamente energía solar y eólica.
El anuncio coloca a Arequipa en el radar de las grandes inversiones globales vinculadas a la descarbonización de la economía, uno de los mercados con mayor crecimiento proyectado durante las próximas décadas.
CONECTARÁ AL PERÚ CON LOS MERCADOS VERDES
La infraestructura se desarrollará en cinco etapas y tendrá una inversión inicial de US$ 120 millones. Su puesta en marcha está prevista para finales de 2029 y representa uno de los proyectos energéticos más innovadores actualmente en cartera en el país.
El proceso productivo aprovechará recursos naturales abundantes en la región, como la radiación solar y los vientos costeros, para generar hidrógeno verde mediante electrólisis. Posteriormente, este insumo será transformado en amoníaco verde, facilitando su almacenamiento y exportación hacia mercados internacionales que demandan combustibles con bajas emisiones de carbono.
La relevancia de esta infraestructura trasciende el ámbito energético. Diversos estudios internacionales proyectan que el hidrógeno verde será uno de los pilares de la transición energética global, impulsando sectores como la industria pesada, el transporte marítimo y la producción de fertilizantes sostenibles.
Para Arequipa, este escenario abre nuevas oportunidades para diversificar su matriz productiva y atraer inversiones de alto valor agregado.
UNA APUESTA POR ENERGÍAS LIMPIAS
La habilitación del terminal es resultado de un trabajo articulado entre el sector privado, la asociación H2 Perú y el Gobierno Regional de Arequipa, que desde 2025 viene promoviendo condiciones favorables para el desarrollo de proyectos vinculados a energías renovables.
El gobernador regional, Rohel Sánchez Sánchez, destacó que el hidrógeno verde representa una oportunidad estratégica para fortalecer la competitividad regional.
“Arequipa cuenta con condiciones excepcionales para liderar esta transición energética y atraer inversiones que generen empleo, innovación y desarrollo sostenible”, señaló.
La apuesta no es menor. El mercado mundial del hidrógeno verde moviliza actualmente miles de millones de dólares y se perfila como uno de los sectores con mayor crecimiento dentro de la economía baja en carbono. Países de Europa, Asia y Norteamérica ya han comenzado a desarrollar cadenas de suministro para asegurar el acceso a estos nuevos combustibles.
En ese contexto, la ubicación geográfica de Arequipa y su acceso al océano Pacífico le otorgan ventajas logísticas para convertirse en una plataforma exportadora hacia mercados internacionales.
AREQUIPA LÍDER ENERGÉTICO DE SUDAMÉRICA
Paralelamente al terminal marítimo, el Gobierno Regional impulsa uno de los proyectos más ambiciosos del continente: una Planta de Hidrógeno Verde bajo la modalidad de Proyecto en Activos, cuya inversión estimada alcanza los US$ 2,500 millones.
La iniciativa contempla la instalación de un complejo energético en Santa Rita de Siguas sobre un área de 5,000 hectáreas y una zona industrial en Matarani, sobre un terreno de 161 hectáreas de propiedad regional.
La futura planta tendría una capacidad de producción anual de 80,000 toneladas de hidrógeno verde destinadas tanto al mercado nacional como a la exportación.
Sumando ambos proyectos, Arequipa concentra una cartera superior a los US$ 3,000 millones en inversiones relacionadas con energías renovables, consolidándose como uno de los territorios con mayor potencial para liderar la transición energética en América Latina.
Más allá de las cifras, la apuesta representa una oportunidad para generar empleo especializado, promover innovación tecnológica, impulsar exportaciones sostenibles y fortalecer el posicionamiento del Perú dentro de la nueva economía global de combustibles limpios.
Con abundante energía solar, recursos eólicos competitivos y una creciente infraestructura estratégica, Arequipa comienza a construir un nuevo perfil productivo: el de una región capaz de exportar energía limpia al mundo y convertirse en protagonista de la revolución energética del siglo XXI.
