El principal desafío de Vaca Muerta ya no pasa solo por encontrar petróleo y gas, perforar pozos o construir ductos. Tampoco por atraer inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). A los desafíos vinculados a la infraestructura y la disponibilidad de mano de obra calificada se suma ahora otro interrogante: cómo conseguir los miles de millones de dólares necesarios para ejecutar proyectos cada vez más ambiciosos. Se trata de una discusión similar a la que atraviesan las iniciativas mineras.
Así lo dejó entrever el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, al revelar que la petrolera trabaja para estructurar un financiamiento por US$24.000 millones para Argentina LNG, una operación que podría convertirse en el mayor project finance de la historia de América Latina.
“Estamos hablando de US$24.000 millones de infraestructura para las primeras 12 millones de toneladas. Según JP Morgan, sería el project finance más grande de la historia de Latinoamérica”, afirmó Marín durante su participación en el Summit 2026 del IAE Business School, que reunió a más de 700 asistentes.
Aunque reconoció la magnitud del desafío financiero, Marín se mostró confiado en la capacidad de ejecución del proyecto y destacó el respaldo de sus socios internacionales. El presidente de YPF calificó a Argentina LNG como el proyecto más importante que enfrenta actualmente la compañía y también como el más complejo. “Es el proyecto más difícil que me va a tocar trabajar en mi vida”, afirmó.
La necesidad de acceder a grandes volúmenes de financiamiento no es exclusiva del sector energético. Los proyectos mineros, especialmente los vinculados al cobre, enfrentan desafíos similares. Para Ignacio Celorrio, presidente de Lithium Argentina y socio de MHR, el foco de esta nueva etapa pasa por transformar el interés de los inversores en financiamiento efectivamente desembolsado.
“Los proyectos más importantes para la Argentina, que son los de cobre, están en una etapa en la que definen su factibilidad y tienen que cerrar los financiamientos. Creo que los van a conseguir y están dadas todas las condiciones para que los consigan, pero quiero que los consigan”, afirmó.
Celorrio agregó que la mayoría de los grandes desarrollos del mundo se financian mediante estructuras de project finance y consideró que la Argentina tiene una oportunidad para consolidarse como destino de inversión. “La Argentina tiene que aprovechar esta envión para convertirse en un actor confiable. Esa es la clave”, sostuvo.
Las declaraciones de Marín y Celorrio reflejan una situación que comienza a repetirse en buena parte de los sectores que concentran las mayores inversiones previstas para los próximos años. Con proyectos cada vez más ambiciosos y necesidades de financiamiento que suman decenas de miles de millones de dólares, las empresas apelan a una combinación de obligaciones negociables (ON), préstamos sindicados, organismos multilaterales y estructuras de project finance para conseguir los recursos necesarios.

