Por: Mag. Ismael López Alguiar / Ismael.lopez@pucp.edu.pe CEO de FLUIR

No se trata de trabajar y cumplir. Las hormiguitas organizacionales que realizan su labor óptimamente y son muy diligentes, si no muestran impacto en la organización son vista como piezas operativas.

Ese es el reto real en una organización, no solo hacerte visible como una trabajadora diligente, sino que debes evidenciar que tu participación tiene impacto en la organización.

Entendamos que la organización tiene objetivos estratégicos que se traducen en indicadores de ventas, productividad, avance, eficiencia, etc. que son la preocupación principal de los gerentes y directores.

Si efectivamente, no se trata de ver solo el árbol, sino el bosque y el uso que se da al árbol. ¿Qué significa eso? Replantear nuestra forma de hacer las cosas en la operación. Todos debemos realizar el trabajo operativo y rutinario muy importante, pero poco valorado porque se da “por hecho” que te corresponde y debe realizarse. Pero ello no es suficiente.

Hacer tu tarea operativa sin pensar en los impactos estratégicos nos lleva a no entender el valor que aportamos a la empresa y al no entender este valor, nos limitamos a ser piezas operativas reemplazables. Entender el valor que agregamos es saber qué debemos mejorar para impactar en los indicadores de la organización, no solo del área. Por ejemplo, si estamos en gestión ambiental, nuestra tarea es monitorear los impactos ambientales. Y hacemos diligentemente esta tarea acopiando y sistematizando información que reportamos a quien corresponde.

Ahí cumplimos nuestro trabajo y hasta lo podemos hacer de manera excelente sin que a nadie le importe. ¿Cómo podemos traducir en impactos valorables y valiosos nuestro trabajo? Lo primero y principal es entender por qué la organización necesita este proceso y para qué sirve las tareas
que realizamos.

Luego, observar a qué indicadores relevantes aportamos. En seguida preguntarnos ¿Qué pasa si esta labor no se hace? O ¿qué pasa si mejoramos la labor qué hacemos? O ¿Cómo puedo hacer mi trabajo para que mejoren los indicadores?

Es decir, empezamos a mirar estratégicamente nuestro trabajo y encontraremos la ruta para traducir nuestro trabajo en impactos valiosos. Traducir significa entender lo importante de nuestro trabajo para la organización. Siguiendo el ejemplo anterior, la gestión ambiental impacta de dos formas en la organización.

Contestamos la primera pregunta, si una empresa minera no hace gestión ambiental no podrá aprobar los estudios de impacto ambiental, tendrá problemas con su entorno y la operación puede detenerse por falta de permisos y aprobaciones o por suspensiones debido a no reportar la
información a los reguladores ambientales.

Entonces, con la primera pregunta nos queda claro que nuestro trabajo si es clave e impacta en los indicadores empresariales. Ahora la segunda pregunta nos lleva a encontrar soluciones innovadoras. ¿Cuáles? Un ejemplo, sencillo y fácil de implementar, podemos mejorar el proceso de recolección
de información ambiental para automatizarlo y publicarlo en la intranet para que se pueda reportar a cualquier regulador o rector desde todas las áreas interesadas.

No es trabajar más, es trabajar mejor y solucionando el acceso a la información a la operación. Asi dejamos de hacer un trabajo operativo excelente y pasamos a aportar valor y facilitar la vida a los líderes de la operación.

Traducir nuestro trabajo en impactos valiosos para la organización requiere observación estratégica, creatividad y atreverse a salir de la zona de confort para fluir en minería.

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