El proyecto para llevar gas natural por ducto al sur del Perú volverá a una etapa decisiva. El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno Huamani, anunció en Arequipa que Transportadora de Gas del Perú (TGP) presentará a fines de septiembre una propuesta actualizada para desarrollar la extensión de la infraestructura gasífera desde Ica hacia el sur, incluyendo Arequipa. La iniciativa, planteada inicialmente con una inversión privada cercana a US$2.000 millones, apunta a cambiar la estructura de costos energéticos de hogares e industrias y reforzar la competitividad minera regional.

“Arequipa está esperando hace mucho tiempo el gas natural”, afirmó Shinno durante la cumbre “Arequipa Destino y Proveedor Mundial de Energías Limpias y Bajas en Carbono”, realizada como parte del Open RoadShow 2026. El ministro adelantó que “en los siguientes días vamos a tener novedades” con la actualización de TGP y sostuvo que el objetivo es concretar un gasoducto que avance desde Ica hacia Tacna, atravesando Arequipa.

El anuncio reactiva una iniciativa presentada en octubre de 2024 y que volvió a tomar impulso durante 2025. La denominada Extensión Sur considera un ducto de aproximadamente 923 kilómetros desde Humay, en Ica, hacia el nodo energético del sur, en Ilo. La infraestructura permitiría sustituir progresivamente el transporte de gas mediante cisternas por una conexión física de mayor capacidad.

GASODUCTO APUNTA A CAMBIAR COSTOS DEL SUR

La dimensión económica del proyecto supera la masificación residencial. El gas natural podría convertirse en un insumo estratégico para industrias, minería, generación energética y nuevas actividades manufactureras que necesitan energía competitiva para decidir inversiones.

TGP estimó anteriormente que su iniciativa podría generar impactos superiores a S/9.000 millones en el producto bruto interno durante las etapas de construcción y operación. Asimismo, proyectó alrededor de 20.000 puestos de trabajo durante la construcción y unos 4.000 empleos anuales en operación.

Para Arequipa, uno de los efectos más visibles estaría en las tarifas. La propuesta calcula que el precio del gas natural podría reducirse aproximadamente 40% para usuarios residenciales y beneficiar inicialmente a más de 165.000 hogares.

Según las estimaciones presentadas por la empresa, una familia arequipeña que destina alrededor de S/563 anuales a cocinar con GLP podría reducir ese gasto a unos S/362 utilizando gas natural. En transporte, el GNV permitiría un ahorro estimado de 60% frente a la gasolina para una primera población potencial superior a 3.400 vehículos.

Shinno añadió un elemento adicional: el Minem trabaja en una tarifa única de gas que permita reducir las diferencias entre Lima y las regiones. “El gas natural llegará a los hogares a una tarifa que sea similar a la que tiene Lima”, señaló.

La propuesta también tiene implicancias directas para la minería. Tomás Delgado Farizo, gerente general de TGP, planteó en anteriormente que la disponibilidad de gas podría favorecer incluso el desarrollo de una industria petroquímica vinculada a la producción de nitrato de amonio grado explosivo, insumo de amplio uso en las operaciones mineras.

Cabe recordar que el proyecto fue presentado por TGP al Gobierno peruano en septiembre del 2024. El proyecto, denominado ‘TGP Extensión Sur’, consiste en la construcción de un gasoducto de 923 kilómetros, desde la localidad de Humay (Pisco, Ica) hasta Mollendo, Arequipa e Ilo (Moquegua).

“Es un proyecto totalmente privado, sin requerir de subsidios, de US$ 2,000 millones de inversión. Es un ducto más largo que el ducto actual y va a hacer posible la ansiada masificación del gas”, subrayó Tomás Delgado, Gerente General de TGP, durante su participación del panel “Alianza público-privada para el desarrollo regional”, en el marco del CADE Ejecutivos 2024.

INVERSIÓN NECESITA DESTRABAR EL MARCO REGULATORIO

El desafío no termina con los US$2.000 millones. Para avanzar, TGP ha advertido que necesita condiciones regulatorias capaces de reconocer una inversión de largo plazo.

Enrique Martínez, gerente senior de Nuevos Negocios de TGP, explicó durante la XIV Conferencia Gas Natural Perú 2025 que la Extensión Sur requiere una adenda al contrato de concesión y una extensión hasta 2043. Según sostuvo entonces, la regulación vigente no fue diseñada para una infraestructura de esta magnitud y requiere ajustes que aseguren el reconocimiento de la inversión.

El proyecto cobra relevancia, además, por la cantidad de gas que todavía no llega al mercado. De acuerdo con las cifras expuestas por TGP, cerca del 20% de la producción de Camisea vuelve a inyectarse a los pozos ante la falta de demanda e infraestructura suficiente, situación que representaría alrededor de US$1 millón diarios que dejan de generarse en regalías y canon.

A ello se suma el potencial del Lote 58, operado por CNPC, cuyas reservas ampliarían la oferta disponible para atender una eventual expansión del mercado.

Tras 21 años del inicio de Camisea, la infraestructura sigue marcando la diferencia territorial: mientras Lima, Callao e Ica cuentan con acceso mediante ductos, buena parte del sur depende de alternativas logísticas más costosas.

La actualización que TGP entregará a fines de septiembre deberá mostrar ahora cómo pretende resolver la ecuación técnica, económica y regulatoria. Para Arequipa, el resultado trasciende la llegada del gas domiciliario: un ducto de gran capacidad podría modificar costos de producción, fortalecer proyectos mineros e industriales y convertirse en infraestructura energética para nuevas inversiones en el sur peruano.

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