Un informe de investigadores de Perú, Colombia, Bolivia y Brasil advierte 139.169 hectáreas de bosque perdidas y una creciente exposición al mercurio en la Amazonía

La expansión de la minería ilegal de oro y sus impactos ambientales y sanitarios llegó nuevamente a la agenda del Vaticano. Científicos de Perú, Colombia, Bolivia y Brasil entregaron al papa León XIV un informe de 49 páginas que documenta la pérdida de 139.169 hectáreas de bosque amazónico hasta 2025 y alerta sobre la contaminación por mercurio. La presentación cobra especial relevancia ante la prevista visita del pontífice a Sudamérica y su anunciado recorrido por Perú en noviembre.
El documento, denominado Minería del oro y mercurio: una crisis ambiental y sanitaria que nos llama a actuar, reúne una década de investigaciones. Por Perú participaron Claudia Vega, coordinadora del Programa de Mercurio, y Luis Fernández, director ejecutivo del Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA).

LA MINERÍA AVANZA SOBRE NUEVAS CUENCAS
El deterioro ya no se concentra exclusivamente en Madre de Dios. El informe señala que la Reserva Nacional Tambopata sumó 500 hectáreas afectadas por minería entre julio de 2025 y febrero de 2026, además de 183 infraestructuras y 67 campamentos mineros identificados.
Loreto aparece como otro frente crítico. Desde 2017 se habrían contabilizado más de 1.500 dragas en 13 ríos, entre ellos el Nanay, Marañón, Tigre y Putumayo. Casi la mitad habría sido detectada durante los últimos 18 meses, una señal de la velocidad con que la extracción aurífera se desplaza hacia nuevas áreas amazónicas.


“En ocho años, el problema ha escalado y de geografía”, advirtió Vega, quien sostuvo que la amenaza alcanza ahora nuevas cuencas, comunidades y territorios indígenas.
La dimensión económica también explica la presión. Estimaciones del Instituto Peruano de Economía citadas en la información señalan que las exportaciones procedentes de actividades auríferas informales e ilegales habrían alcanzado entre US$11.500 millones y US$12.000 millones durante 2025, equivalentes a más de 100 toneladas de oro.

MERCURIO ELEVA LA ALERTA SANITARIA
El segundo frente es la contaminación. Más del 90% de las personas evaluadas en Loreto superaría el límite seguro de mercurio, mientras en Madre de Dios se estima una liberación cercana a 180 toneladas anuales. Los investigadores advierten impactos especialmente sensibles sobre pueblos indígenas, comunidades amazónicas, mujeres en edad reproductiva y niños.
La advertencia encuentra un antecedente reciente. León XIV ya había abordado la minería ilegal durante una reunión con el presidente José María Balcázar, donde también se analizaron sus implicancias ambientales, económicas y sociales, tal como informó Todo Minería en su edición 402 del 21 de junio de este año.

La visita papal prevista entre el 11 y 17 de noviembre incorpora así una dimensión adicional. Los investigadores buscan que la evidencia científica contribuya a ampliar la atención internacional sobre la procedencia del oro y los costos que genera su extracción ilegal.


Para la minería peruana, el problema también plantea una frontera reputacional: mientras la industria formal opera bajo obligaciones ambientales, laborales y tributarias, la expansión ilegal introduce oro fuera de esos controles y profundiza los riesgos ambientales, sociales y económicos en la Amazonía.

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