Un operativo contra la minería ilegal en Madre de Dios permitió intervenir equipos, instalaciones y materiales valorizados en S/3 498 380, según el reporte de la Policía Nacional del Perú (PNP). La intervención se desarrolló en los sectores Balata y La Cumbre, distrito de Inambari, provincia de Tambopata, donde las autoridades identificaron infraestructura utilizada para la extracción ilícita de minerales, actividad que representa una amenaza para los ecosistemas amazónicos.
La operación reunió a efectivos de la Dirección de Medio Ambiente de la PNP, pertenecientes a las bases operativas del kilómetro 98 y Balata, con participación de unidades especializadas, representantes del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y del Ministerio Público.
DOCE BALSAS Y NUEVE CAMPAMENTOS INTERVENIDOS
Entre los principales resultados figura la interdicción de 12 balsas traca, utilizadas en actividades extractivas, además de diez motores, siete pozas y doce tolvas vinculadas con el procesamiento de material mineralizado.
Los agentes también intervinieron nueve campamentos, vehículos menores, combustible diésel y otros implementos empleados en las operaciones ilegales.
La valorización conjunta supera los S/3,4 millones, cifra que permite dimensionar los recursos materiales involucrados en las actividades detectadas.
Sin embargo, el reporte policial no precisa cuántas personas fueron detenidas ni detalla el volumen de mineral extraído o las posibles afectaciones ambientales identificadas durante la intervención.
OPERATIVOS BUSCAN FRENAR EXTRACCIÓN CLANDESTINA
La participación coordinada de la PNP, DINOES, DIVCOMIN, Sernanp y el Ministerio Público permitió ejecutar acciones de interdicción sobre distintos componentes de la infraestructura extractiva.
Estas operaciones buscan limitar la capacidad de funcionamiento de las actividades mineras ilegales, particularmente aquellas que utilizan maquinaria, combustible e instalaciones temporales para mantener la extracción.
Madre de Dios constituye una zona especialmente sensible por la presión que ejerce la minería ilegal sobre los recursos naturales y los ecosistemas amazónicos.
El desafío para las autoridades será sostener la vigilancia en los sectores intervenidos, impedir la reposición de equipos y determinar las responsabilidades correspondientes mediante las investigaciones fiscales. (FOTOS: DIRMEAMB PNP)
