El empleo directo en el sector minero peruano alcanzó los 272,423 trabajadores en enero de 2026, lo que representa un crecimiento de 10.2% respecto al mismo mes del año anterior, cuando se registraron 247,098 puestos, según informó el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Esta cifra también supera en 3.2% el promedio anual de 2025, reflejando una tendencia sostenida en la generación de empleo formal.
Este desempeño evidencia la capacidad del sector minero para dinamizar la economía nacional, especialmente a través de la participación de empresas contratistas y servicios conexos, que concentran el 71.8% del total de empleos generados. Este segmento, además, registró una expansión de 12.7% en comparación con enero de 2025, consolidando su protagonismo en la actividad extractiva.
EXPANSIÓN REGIONAL
A nivel territorial, la generación de empleo muestra una distribución estratégica vinculada a las principales zonas de operación minera. Arequipa lidera el ranking nacional con una participación del 16.9% del total de trabajadores, seguida por Moquegua con 8.8% y La Libertad con 8.7%.
Este panorama refleja el dinamismo de las regiones con mayor actividad minera, donde la ejecución de proyectos y operaciones en marcha continúa impulsando la demanda laboral y el desarrollo de cadenas productivas asociadas.
BRECHA DE GÉNERO

En cuanto a la participación por género, se observa que 21,989 mujeres forman parte del sector, lo que representa el 8.1% del total, mientras que los hombres alcanzan los 250,434 trabajadores. Si bien la presencia femenina muestra avances, aún persiste una brecha importante que plantea retos en materia de inclusión y equidad laboral.
El crecimiento del empleo minero no solo reafirma la importancia del sector en la economía peruana, sino que también destaca su rol como generador de oportunidades laborales formales en distintas regiones del país.
En un contexto de recuperación económica y mayor inversión, la minería continúa posicionándose como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo nacional, con impacto directo en el empleo, la productividad y el bienestar de miles de familias peruanas.
