Antimineros preparan paro indefinido

Por Manuel Gago

Los opositores al proyecto de cobre Tía María confirman paro indefinido a partir del 24 de marzo próximo. Aseguran que el valle del Tambo (Arequipa) es “fuente estratégica de abastecimiento de alimentos básicos”. El valle, según el movimiento antiminero, será gravemente afectado por el proyecto cuprífero.

Medios izquierdistas promocionan el paro a pocas semanas de las elecciones generales. No es casualidad. Los organizadores creen que las manifestaciones públicas sirven de plataforma política para los candidatos contrarios al desarrollo de la economía nacional. Durante la paralización, como es costumbre, se interrumpirán las vías públicas, forzando a la población a unirse a las protestas.   

Como se sabe, en noviembre pasado Southern Perú inició los trabajos preliminares de construcción de la mina. La concesionaria comenzó con el movimiento de tierras, desbroce inicial y habilitación de lo que será el campamento minero. Contra este inicio, la conocida estrategia antiminera es retrasar el inicio de los proyectos. Busca la fecha de vencimiento de los permisos obtenidos para bloquear los proyectos. Un supuesto vencimiento de los Estudios de Impacto Ambiental de Tía María es la “razón” del paro indefinido.

Tía María es un proyecto de talla mundial, sinónimo de cuidados ambientales y convenios de cooperación con las comunidades de influencia minera. La actividad ganadera, tan importante en el valle de Tambo, ha sido parte de “Valle Unido”, el programa de desarrollo de Southern. Pequeños ganaderos fueron beneficiados con tanques criogénicos, necesarios para conservar el semen diluido del ganado macho. Con el fin de mejorar genéticamente el ganado se realizan procedimientos de inseminación artificial. De esta manera se evitan las enfermedades de los animales y los riesgos de salud ocasionados durante el apareo natural. Los resultados están a la vista. Más ganado, más producción de leche en pequeña escala, parte de un círculo virtuoso de productividad y competitividad. Una muestra de la buena vecindad promovida por la inversión privada.

No obstante lo avanzado, los relatos tendenciosos de la izquierda antidesarrollo confunden a la población. Dicen, por ejemplo, que Tía María contaminará el agua y que los sembríos del valle Tambo serán cubiertos de polvo. Ocultan el proceso de oxidación y lixiviación que usará Tía María para producir cobre, considerado el procedimiento más amigable con el medio ambiente por no generar emisiones dañinas. Las operaciones mineras estarán ubicadas a 11 kilómetros del valle y a 1,050 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), estando el valle de los agricultores y ganaderos a 100 m.s.n.m. Southern asegura que la supuesta contaminación no alcanzará al valle Tambo.

El distrito de Cocachacra y la provincia de Islay no solamente alcanzarán el pleno empleo con Tía María con la construcción de mina y durante la producción de cobre, sino que, además, los recursos provenientes del canon, regalías y arbitrios aumentarán los presupuestos municipales y de la región. Gran oportunidad para salir de la pobreza, la meta de toda sociedad consciente.

Hace tiempo Perú pudo ser el primer productor de cobre. El todavía influyente ambientalismo ideológico, contrario a la minería legal, una vez más poniéndose la camiseta contraria al desarrollo nacional. En un contexto electoral y probabilidades de cambiar el rumbo de la nación, los peruanos de buena voluntad no tendrían por qué ser parte de ningún acto contrario a sus intereses particulares y sociales.  (Imagen IA)

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