La urgencia de unificar los altos estándares de la gran minería con la compleja realidad del sector artesanal e informal se ha convertido en el verdadero termómetro de la sostenibilidad sectorial. En una entrevista exclusiva Iván Salas, CEO de Soleil Metals analizó el impacto estructural de la pequeña minería en la economía nacional. Advirtiendo que, pese a sostener la mayor fuerza laboral del rubro, el Estado mantiene en el desamparo a miles de mujeres pallaqueras. Y posterga la formalización integral de un recurso que representa el 30% de las exportaciones del país.

PEQUEÑA MINERÍA SOSTIENE EL EMPLEO SECTORIAL

Mientras los reflectores regulatorios suelen enfocarse de manera exclusiva en las grandes corporaciones transnacionales, la pequeña minería y la minería artesanal operan bajo un peso macroeconómico ignorado por la opinión pública. Salas reveló un dato contundente: el pequeño productor minero representa hoy el 80% de la mano de obra total a nivel de la industria minera peruana.

Este segmento es un dinamizador socioeconómico clave para las regiones del sur. Especialmente en zonas críticas de Arequipa como Secocha (Camaná) y Relave (Ayacucho), donde la extracción aurífera es la principal fuente de subsistencia. No obstante, este músculo laboral padece una asimetría crítica frente a los avanzados estándares ambientales y tecnológicos que ostenta la gran minería.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL CONTRA EL ORO ILEGAL

El Perú se posiciona firmemente como el segundo productor de oro en América y el sexto a nivel mundial, exportando anualmente alrededor de 120 toneladas de oro formal. Sin embargo, la infiltración de fuentes ilícitas que financian la criminalidad y causan severos daños ambientales exige un blindaje tecnológico en la cadena de valor.

Para mitigar esto, empresas como Soleil Metals implementan un sistema de trazabilidad de vanguardia. Que utiliza equipos de fluorescencia de rayos X (RFX) para registrar la «huella química» original del yacimiento. Este procedimiento documentario y científico se procesa mediante algoritmos de inteligencia artificial en las refinerías. Permitiendo certificar si una barra de oro proviene de operaciones legales en proceso de formalización (REINFO) o si pertenece a la minería ilegal.

EL RECLAMO DE LAS PALLAQUERAS

La demanda de los consumidores globales por un «oro responsable» ha forzado a la industria a mirar hacia las variables sociales de sus operaciones. En ese sentido, la desprotección de las mujeres pallaqueras, recolectoras manuales de mineral, evidencia las profundas grietas del marco normativo estatal. Salas, quien también ejerce como vicepresidente del Comité de Planta de Procesamiento de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), calificó de «mandatorio» que el nuevo régimen legal para la pequeña minería deje de centrarse únicamente en la fiscalización tributaria (RUC y Sunat) y atienda la falta de contratos, CTS y seguros de salud. El ejecutivo remarcó que las demandas laborales de estas trabajadoras son el mejor indicador de que el sector artesanal busca una formalidad legítima y humana.

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