La minería peruana busca redefinir su relación con las regiones y comunidades mediante una estrategia enfocada en fortalecer proveedores locales, generar empleo sostenible y desarrollar capacidades empresariales en las zonas de influencia minera. Así lo señalaron especialistas y representantes de importantes compañías internacionales durante la mesa redonda “El reto de transformar recursos en desarrollo”, realizada en el XVI Simposio – Encuentro Internacional de Minería organizado por la SNMPE.
El debate puso énfasis en que el verdadero desafío del sector no solo consiste en aumentar producción o exportaciones, sino en lograr que el crecimiento económico derivado de la minería se traduzca en desarrollo tangible para la población.
La mesa fue moderada por Claudia Cooper, vicepresidenta de Sostenibilidad y Asuntos Externos de Antamina, y reunió a Carlos Castro, gerente de Asuntos Corporativos para Sudamérica de Glencore; Rodrigo Darquea, Head of Corporate Affairs Growth LATAM de BHP; Steven Botts, vicepresidente de Sostenibilidad de Triple Flag Metals; y Giofianni Peirano, presidente del Consejo Directivo de CEPLAN.
LOCALES GANAN PROTAGONISMO EN MINERÍA
Uno de los principales planteamientos fue presentado por Rodrigo Darquea, quien destacó que la competitividad minera moderna depende cada vez más de la capacidad de integrar a las comunidades en la economía generada por las operaciones extractivas.
En esa línea, reveló que BHP destinó US$ 3,200 millones a proveedores locales durante el último año, como parte de una estrategia orientada a fortalecer cadenas de valor regionales y desarrollar capacidades empresariales.
“El objetivo no es solamente contratar proveedores, sino ayudarlos a crecer y convertirse en empresas competitivas”, sostuvo.
Carlos Castro coincidió en que el impacto económico de la minería se expande más allá del empleo directo y alcanza sectores como transporte, logística, servicios y contratistas.
CAPACITACIÓN Y GESTIÓN SIGUEN SIENDO DESAFÍOS
Steven Botts señaló que las empresas deben asumir un rol más activo en la formación técnica y empresarial de las comunidades cercanas a las operaciones mineras, especialmente en contextos donde existen brechas de capacitación y acceso a estándares industriales.
Desde el sector público, Giofianni Peirano advirtió que el principal problema no es la falta de recursos económicos, sino la baja capacidad de ejecución en gobiernos subnacionales. Según indicó, cerca del 65% de proyectos financiados con canon minero permanecen paralizados.
Los panelistas coincidieron en que el fortalecimiento de proveedores locales y una mejor articulación entre empresa, Estado y comunidades serán fundamentales para transformar la riqueza minera en desarrollo sostenible y oportunidades reales para las regiones del país. (FOTOS: SIMPOSIO MINERÍA)
