Buscando transformar el modelo extractivo lineal y optimizar la competitividad del sector productivo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) oficializó en Lima la conformación de la “Mesa Ejecutiva para la Inversión y Desarrollo de la Economía Circular en el País” mediante la Resolución Ministerial Nº 253-2026-EF/10. Un agresivo espacio público-privado diseñado para destrabar barreras regulatorias y acelerar inversiones sostenibles que proyectan movilizar S/ 2,876 millones y generar más de 306,000 empleos verdes hacia el año 2030.
COOPERACIÓN PÚBLICO Y PRIVADO
La flamante instancia temporal cuenta con un sólido ecosistema técnico de alto nivel. La presidencia recae en el Ministerio del Ambiente (MINAM), mientras que la Secretaría Técnica es ejercida por el Equipo Especializado de Mesas Ejecutivas del MEF. El grupo reúne de manera multisectorial a ministerios clave como Produce, Midagri, MVCS, MTC y Mindef, junto a la SUNAT. Por el lado empresarial, participan gremios de peso industrial y exportador como la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), la Cámara de Comercio de Lima (CCL), COMEX Perú, AGAP, ADEX y la Asociación de Gremios de la Pequeña Empresa del Perú. Todos ellos deberán designar representantes en un plazo de cinco días hábiles e instalar formalmente la mesa en un máximo de quince.
ALINEACIÓN INTERNACIONAL
Esta política responde directamente a las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Dicha entidad internacional sostiene que la transición hacia la circularidad —es decir, un modelo que reincorpora residuos, reduce la dependencia de materias primas vírgenes y eco-diseña procesos— no puede ser solo una meta ambientalista aislada, sino una política fiscal, económica y productiva transversal. Para un país cuya minería y agroindustria sostienen las arcas fiscales, esto significa que el descarte de una actividad se convierta en el insumo de otra, reduciendo costos operativos drásticamente.
IMPACTO Y DESCENTRALIZACIÓN
Las consecuencias de esta norma prometen un fuerte impacto descentralizado. Aunque se firma en Lima, los sectores beneficiados operan en el interior del Perú. Las Mesas Ejecutivas han demostrado ser la herramienta más eficaz del Ejecutivo para eliminar trabas burocráticas específicas. Al dinamizar proyectos de valorización de residuos industriales y promover plantas de reciclaje tecnológico avanzadas, se abrirán mercados subsectoriales clave en regiones mineras del sur como Arequipa, Moquegua y Tacna, o agroexportadoras en el norte y la costa, insertando la proveeduría local en cadenas de valor globales más limpias, eficientes y altamente rentables.
