La sostenibilidad deja de ser una tendencia para convertirse en una estrategia clave de competitividad, eficiencia y crecimiento empresarial

La sostenibilidad se consolida como uno de los principales motores de Transformación empresarial. Según un estudio de Gartner, el 69% de los CEO considera que las iniciativas ambientales representan una oportunidad de crecimiento para sus organizaciones. En ese contexto, cada vez más compañías incorporan medidas orientadas a reducir su impacto ambiental, optimizar recursos y generar valor a largo plazo.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Ransa, plataforma logística con presencia en toda la Costa del Pacífico de Latinoamérica, destacó cinco acciones que las empresas pueden implementar para fortalecer sus programas de sostenibilidad y avanzar hacia operaciones más responsables.
La primera medida es apostar por energías limpias y tecnologías de eficiencia energética. La incorporación de iluminación LED, paneles solares y sistemas de monitoreo del consumo permite reducir emisiones y costos operativos. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las energías renovables ya cubren cerca del 30% de la demanda eléctrica mundial.
Otra acción clave es promover una cultura de consumo responsable entre los colaboradores. Prácticas simples, como apagar equipos que no se utilizan, pueden generar ahorros energéticos de entre 10% y 20%, según estudios especializados en eficiencia energética.
La gestión adecuada de residuos también ocupa un lugar central. La segregación y valorización de materiales reciclables contribuyen a disminuir el impacto ambiental y fomentar la economía circular. Como ejemplo, Ransa gestionó más de 5.6 millones de kilogramos de residuos durante 2025, delos cuales el 64% fue aprovechado mediante reciclaje y recuperación. Asimismo, la reutilización de materiales permite extender la vida útil de insumos, reducir la generación de desechos y optimizar costos. Esta práctica fortalece modelos de producción más sostenibles y eficientes.
Como parte de su estrategia “Ransa Te Cuida”, la compañía anunció que este año volverá a medir su huella de carbono en los 12 países donde opera. La iniciativa forma parte de su plan de descarbonización al 2030, orientado a fortalecer la eficiencia energética y promover una gestión logística más sostenible en toda la región.
La tendencia es clara: las empresas que integran la sostenibilidad en sus operaciones no solo contribuyen al cuidado del medio ambiente, sino que también fortalecen su competitividad y capacidad de crecimiento en mercados cada vez más exigentes.
Finalmente, la movilidad sostenible se posiciona como una herramienta clave para reducir emisiones. La planificación eficiente de rutas, el mantenimiento preventivo de vehículos y la implementación de logística inversa permiten disminuir desplazamientos innecesarios. Estudios sobre descarbonización indican que las empresas que optimizan sus flotas pueden reducir hasta en 26% las emisiones asociadas al transporte.
