Marilyn Quiroz explicó cómo los estándares internacionales y las herramientas digitales pueden ayudar a ordenar los procesos, reforzar la seguridad y controlar la información en las operaciones mineras.
Las operaciones mineras necesitan ordenar sus procesos antes de incorporar herramientas digitales. Así lo sostuvo Marilyn Quiroz, consultora en implementación de normativas ISO, quien señaló que la tecnología debe responder a procedimientos y responsabilidades previamente definidos.
Quiroz explicó que las normas ISO son lineamientos para organizar y demostrar cómo trabaja una empresa, no una acumulación de documentos. Entre ellas mencionó la ISO 9001, orientada a la calidad y los procesos; la ISO 45001, relacionada con la seguridad y salud en el trabajo; la ISO 14001, enfocada en la gestión ambiental; y la ISO 27001, vinculada con la seguridad de la información. También destacó la ISO 37001, que aborda la prevención del soborno dentro de las organizaciones.
Ordenar antes de digitalizar
La implementación debe comenzar por identificar procesos clave, asignar responsables y establecer controles. También requiere capacitar e involucrar a los trabajadores y definir indicadores para evaluar resultados.
Esta metodología sigue el ciclo de mejora continua de Deming: planificar, hacer, verificar y actuar, para establecer procedimientos, medir su cumplimiento y corregir fallas. La certificación, añadió, requiere la evaluación de una entidad externa que revise el sistema y detecte oportunidades de mejora.
La expositora también recomendó reemplazar progresivamente los archivos dispersos y el trabajo manual por plataformas digitales que centralicen la documentación. Señaló que la inteligencia artificial puede servir como apoyo para identificar requisitos legales aplicables y elaborar borradores de procedimientos, aunque advirtió que sus resultados deben revisarse y ajustarse, en lugar de copiarse directamente.
Trazabilidad para decidir mejor
Durante la presentación de una herramienta de gestión minera, Glenny explicó que un sistema integrado permite registrar las distintas etapas de la operación, desde el acopio y la extracción hasta el análisis del mineral y su valorización. Contar con información sobre quién realizó cada tarea, cuándo y con qué resultados facilita identificar fallas y conocer dónde se generan mayores costos.
Indicó que un sistema adaptado a cada operación mejora la trazabilidad y el análisis de datos, frente al uso de hojas de cálculo. Quiroz cerró con una advertencia: primero se debe ordenar la organización y después sistematizarla, porque digitalizar procesos desordenados puede resultar más costoso y dificultar que el personal utilice la herramienta.

